Asus Zenfone 5

No voy a egañar a nadie: que cambiase de teléfono móvil hace una semana sólo fue por un motivo, mi Sony Xperia SP feneció. Algo relacionado con la batería provocaba que el móvil se resetease ante la menor demanda de intensidad. Esto era desde una llamada a un simple mensaje de texto. Conectado a la corriente todo bien, pero en el bolsillo bajar del 95 porciento de batería me llevaba a maldecir al fabricante japonés. Cambiar la batería no era viable, pues al encontrarse integrada en el terminal, me veía obligado a desmontar no se cuántos tornillos, conectores y plásticos. Ver cómo alguien lo hacía en un video, me llevó a valorar muy mucho mi atrevimiento; desmontar, cambiar batería y montar no me suponía ninguna garantía de éxito. Además, tendría que gastarme casi 30 euros en la batería. No lo veía claro. Así que como si teléfono no puedo vivir -de hecho, casi ni existo-, pues me lancé desesperadamente a la busca y captura del móbil ideal. Y eso, para alguien como yo siempre es difícil. La relación precio-prestaciones me obsesiona sobremanera, así que os cuento qué me llevó al Asus Zenfone 5.[...]