Homecoming

Sin duda volver a ver renacer a Julia Roberts, aunque sea en la pequeña pantalla, entrañaba un aliciente extra a la serie. Que Homecoming lo estrene Amazon resultaba una interesante apuesta más que la compañía de las cajas marrones está depositando sobre sus clientes para empujar su plataforma de video. Que ya sabemos que su apuesta es fuerte desde hace tiempo, y uno incluso podría prescindir de Netflix o HBO como plataformas a poco que pueda resistirse. Pero es que Homecoming tiene ese punto rarete que tanto me atrae y que parece imantarme irremediablemente: gusto por la estética, de contar las cosas por partes y gustar de una banda sonora inquitante. En cierta manera los guiños DavidLyncherianos están presententes y son percibidos subliminalmente con gran frecuencia, pero atrevido que soy, mejorando incluso el producto final. Porque aquí, todo cuadra.

Stranger Things tercera temporada

A ratos no sé si estoy viendo una película para niños, a ratos de frikies, a ratos de cine fantástico del bueno. Todo envuelto con un olor dulce, pop y colorido ochentero que nos tiene a todos encandilados. La tercera temporada de Stranger Things es si cabe igual o mejor que la primera, dejando a la segunda, que era buena, en el peor puesto. Comparativamente hablando, claro. Ahora, los protagonistas han crecido, levantan un par de palmos del suelo desde que rodaron los primeros capítulos hará tres años, pero no han perdido ni un ápice de personalidad. Carecen ahora de algo de inocencia, lógico por un lado, para convertirse en aventureros atrevidos que tutean a los azotamentes y los demogorgons. Esta tercera es más trepidante, más ochentera, más completa y más alucinante. El guión continúa rozando la perfección con un ritmo que va de menos a más hasta hacerte saltar de la silla en sus dos últimos capítulos. Solo ocho, qué rabia. Todo queda abierto y preparado para una cuarta temporada y seguro que Netflix ya la estará masticando.

Dead to me

¿He leído Christina Applegate? No, debe se otra cosa, algo que se parece. Alguna actriz con nombre parecido, o quizá si el apellido lo leí bien, la hija o la nieta incluso. Lo reviso nuevamente; diablos, pero si es ella: la boca con el labio superior afilado, los ojos de tigresa, y ese cuerpo. Ese cuerpo. ¿A ver de qué va la serie? Va de maridos muertos, de dinero, extravagancias, engaños y un montón de cosas más con las que disfruto un montón. Todo aderezado con una piza de calor en la costa oeste americana para crear un entorno más que ideal para mis gustos terrenales. Aún no he mencionado el nombre de la serie: Dead to me. Perdón.

LOVE tercera temporada

Prácticamente tres años después, retomo la tercera temporada de LOVE con relativa emoción. La segunda temporada fue tirando a regular, básicamente puesto que la primera era insuperable. La tercera entonces había que tomárselo con cautela y no demasiadas expectativas, con la ilusión de volver a la senda de las buenas secuencias de carcajada, de dolor profundo y del despertar cultural de la costa oeste americana.

Lamentablemente, esta última temporada viene a continuar la línea de una segunda que nunca pudo seguir el ritmo de calidad impuesto por un arranque de serie de lo mejor de los últimos tiempos. Ahora, los capítulos se suceden retorciendo el espíritu de los creadores, que desorientados y perdidos, disparan a golpe de guion mediocre.

Pienso que la serie se concibió como una prueba de fuego para esa primera temporada y que los creadores lo dieron todo sin guardarse nada para después. Como los discos que arrancan con tres o cuatro temas buenos y luego dejan para la segunda mitad la mediocridad. Pues parece que cuando Netflix les renovó la segunda y tercera temporada, a los guionistas les pilló sin ideas y eso es un poco el sentir que el espectador puede observar.

No obstante, Gus y Mickey siendo siguen un poderoso imán que atrae con igual fuerza como lo hacían al principio. Han madurado algo y eso en esencia les hace perder ese atrevimiento que les caracterizaba, pero siguen siendo motor y estímulo.

La mano de Dios

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una serie. Seguramente he comenzado de esta forma más de una vez cuando escribo sobre series, pero no me esconderé. Tiendo a ser muy efusivo y exagerado, pero cuando la ocasión lo merece, pues voy y lo suelto. En este caso, La mano de Dios o Hand of God es puro arte, el séptimo. Y es que Amazon está cubriéndose de gloria últimamente con títulos como este, que rivalizan frontalmente con HBO o Netflix en cuanto a calidad se refiere. La mano de Dios aúna un guión excepcional, un ritmo sosegado pero constante, unas actuaciones de 10 y un conjunto empaquetado excelente. Dos temporadas ya están disponibles con diez capítulos cada una, pero desgraciadamente y según leo, no habrá una tercera. Y eso que el final de la segunda promete.

Iluminada (Enlightened)

Mi devoción por Laura Dern viene de lejos. De Corazón Salvaje y también de Jurassic Park. Pero al ver Little Big Lies -ya hablé de la serie hace tiempo-, y ver que la vida la ha tratado bien -ella es la única que puede confirmarlo-, he descubierto con gratitud que ha sido creadora y ha puesto dinero en una nueva serie. Iluminada es el título. En la serie ella es la protagonista, y además de lucir un cuerpo y una forma física envidiable, interpreta a una mujer fuera de si, que tras perder los papeles en la empresa que trabajaba, decide volver aceptando un puesto peor jurando que estaba renovada. La ubican en un sótano picando teclados en un bando de datos donde acaban todos los detritos de la compañía. Cada compañero de trabajo es un bicho raro encantador.

Stranger Things

Me parece exagerado adjetivar a Stranger Things como la mejor serie de 2016. Es exagerado definitivamente, y no porque ya me lo pareciese antes de verla, si no porque tras verla, aún me reafirmo más. No le quitaré mérito al hecho que ha supuesto que una serie de este estilo haya irrumpido de la mano de Netflix de forma tan salvaje, pero obviamente, es un producto de consumo muy generalista y quizá también para románticos de los años 80 que quieran rememorar los últimos 30 años de cine infantil y fantástico en ocho capítulos muy intensos.

Love

No hay nada que deteste más que quedarme con las ganas de seguir viendo una serie y que no haya más capítulos. Grrrrrrr. Sabía que era algo a lo que me enfrentaba cuando empecé Love y descubrí Netflix solo disponía de una temporada. Tras buscar en la red de redes no encuentro forma clara de ver cuándo podremos disfrutar de la segunda temporada, pero no parece que sea este 2016. Echaré de menos a estos entrañables perdedores.