God of war

Después de mucha expectación y un buen puñado de años desde que Kratos nos dejó con su última entrega Ascensión, vuelve como si fuera a la gran pantalla a todo lujo. Unos gráficos máximo exponente de la nueva generación de consolas, un doblaje excepcional, un guion sublime, un ritmo trepidante y unos diálogos elaboradísimos. Con guiños a los anteriores títulos de la saga, esta nueva obra de arte es algo menos intensa, algo menos violenta y sin las tradicionales escenas puntuales de ñaca-ñaca, pero es más largo, más emocional, más visual y más profundo. Kratos tiene más de humano que nunca, y la relación con su hijo Atreus da lugar a momentos muy especiales. Va a ser verdad que estamos ante si no el mejor, uno de los títulos que marcan el punto de inflexión en los videojuegos. Un antes y un después que empequeñece títulos que brillaban tan solo hace media docena de meses, y es que jugar a según qué, después de disfrutar God of war, te deja muy frío.

God of War 3 (Kratos enfadado)

Sin dudarlo por un segundo, me atrevería a decir que God of War es una de las sagas más impresionantes para la consola de Sony. Junto con Uncharted, son dos series "must" imprescindibles en el haber de cualquier jugador de consola que se precie. Son sagas exclusivas para Playstation y que destilan calidad a raudales. Si empecé la saga con Ascension y me dejó con la mandíbula colgando, con God of War 3, los de Santa Monica se lucieron aún más.Increible esta tercera entrega, que concluye una saga memorable.