Comprar usando el corazón y el cerebro

Este mes de julio en lo tocante a lo tecnológico ha sido muy intenso. El resto del verano promete serlo también y me siento en algunas ocasiones desbordado. Demasiada información y uno que es una esponja, siente que en el cubo aún queda mucha agua. Me desdigo de un post de hace tiempo y si rectificar es de sabios, pues resulta que me he comprado un iPad2.

Valorar ahora la compra de una tableta es un ejercicio complejo. Podemos consultar las muchas tablas comparativas de rendimiento y características donde se enfrentan los muchos rivales que han aparecido este verano. Motorola, Blackberry, Samsung, Asus, Acer, … todos se apuntan al carro. Con pantallas de 7 y de 10 pulgadas, cada uno se defiende como puede para contrarestar el ritmo que ha impuesto Apple con su iPad. Android 3.0 es el Sistema Operativo y no hay discusión. Blackberry con su habitual chulería, anuncia su Xoom como: Tenías que haber esperado. Pero por mucha multitarea que tenga, la tableta canadiense sólo dispone de 25.000 aplicaciones y sólo el poder emular Android 3.0 le permitirá salvarse del cataclismo. Ya sabemos lo poco flexibles que son los productos de RIM. Un hardware muy potente  pero con un software escaso nos lleva a un cacharro más en el último cajón del escritorio. Los Iconia de Acer y los eeepad transformer de Asus son apuestas muy razonables por conectividad pero tu tamaño y peso les acercan más a un portátil que a una libreta. Por último los Galaxy TAB son verdaderamente la alternativa. Su ligereza, su delgadez, su conectividad, su S.O., su pantalla, sus accesorios… todo preparado para triunfar. Entonces cuando debes enfrentar la Galaxy de 10 pulgadas contra la iPad 2 debes valorar muy cuidadosamente. El precio es el mismo y el número de aplicaciones casi también. Entonces ¿qué me llevo a comprar el iPad2? Necesito un punto y aparte. read more