Absolutamente Heather

Absolutamente Heather es un libro rápido, corto y potente. Se lee en un par de tardes puesto que es delgadito y se lee con mucha ansia. Es de esas novelas que basan su intriga instalando un mal pálpito en el lector, un presagio que se huele desde la primera página y que culmina casi en la última página. Para ello, el Sr. Black -qué suntuoso apellido- nos acerca a la vida de una persona muy afortunada, y una muy desgraciada. Los detalles de una y otra vida nos conforman sus razones y sus destinos, sus miserias y sus deseos íntimos para que poco a poco se encuentren para desenlazar como he dicho abruptamente.

Nuestra casa en el bosque

Raro es el día que no pienso en dejarlo todo y salir corriendo. Me refiero a huir de las ocho horas delante del ordenador, del tráfico, de la sociedad egoísta y de las aglomeraciones vayas donde vayas. Debes irte bastante lejos para dejar atrás las filas de coches, las colas en las tiendas y los compañeros estúpidos en la oficina. Tan lejos como irse a vivir a un bosque. Una idea radical que por imposible resulta tan sugestiva como para escribir un libro. Un libro basado en la experiencia de Andrea Hejlkov, quien con su marido y sus cuatro hijos deciden escapar de sus trabajos y buscarse la vida en el bosque. Allí, construirán su futuro al amparo de la belleza y la naturaleza con cuatrocientos euros al mes, ayuda que reciben del gobierno danés por sus cuatro hijos.

Reina Roja

Pocas veces puedo empezar a escribir sobre un libro describiéndolo como uno de los mejores que han pasado por mis manos en los últimos meses. En términos generales su calidad es buena sin ser excelente, su argumento atrapa sin arrancarte las uñas, su ritmo es bueno sin dejarte sin aliento, su prosa es ágil y protagonista pero sin hacer historia...pero es una novela de aquellas que tiene ese algo que te deslumbra. Que te hace sentir que estás ante algo especial. Es el libro que me hubiese gustado escribir a mi. Desde luego, y para empezar, lo primero que hay que reconocerle a Juan Gomez-Jurado es lo bien que se gana a los lectores a través de sus protagonistas: Una mujer menuda con una inteligencia superior a la media, y un policía homosexual fortachón en horas bajas. Todo lo que gira alrededor de ellos es grosería, maldad y misterio. Pero ellos sobreviven creando sus mundos ajenos y sufriendo su propio dolor. Pero no se rinden.

Verdades Olvidadas

Ayer precisamente leí un artículo de prensa en el que se escribía sobre la última novela de Juan Jose Millás titulada La vida a Ratos. Y es que a modo de diario, el escritor madrileño -o Valenciano- nos cuenta la realidad observada desde su singular perspectiva y en la que el protagonista es un personaje muy cercano al escritor pero sin ser él. Es lo que el propio autor en otras ocasiones describe como una historia novelada. O una novela historiada. Por eso me convenzo que muchas novelas basan su argumentación en experiencias que han nutrido al autor y que han servido seguro como hilo conductor acaso como inspiración. Es el caso de la nueva novela de Andrés Oller, en la que mediante su vivencia y su primera persona del singular, nos hace llegar Verdades Olvidadas, un novela que combina una historia de superación personal con la desilusión corrompible de la sociedad que nos ha tocado vivir. Una sola historia con dos hilos conductores de alto voltaje.

Sesión Nocturna

Sorprende la capacidad creativa de Michael Connelly. Es una fuente de generación de contenidos de calidad que parece no tener fin. Y ya no solo literariamente hablando, es que la serie de Harry Bosch estrena hoy además su nueva quinta temporada con un empuje máximo. Pero volviendo a su filón escritor, además ahora nos sorprende con una nueva saga a su colección de obras con una nueva protagonista: Renée Ballard. Una detective de la policía de Los Ángeles que tras un encontronazo con su superior, es destinada al turno de noche como castigo por la traición. Ese turno de noche le generará mucha frustración al no poder dar continuidad a los casos cuando llega la mañana y ser entregados a sus compañeros. Pero esta noche será distinto: cinco personas son asesinadas a tiros en una discoteca por un solo hombre, y un homosexual recibe una paliza hasta casi la muerte. Estos casos desconectados y su fuerte crueldad harán que Ballard se emplee a fondo en su tiempo libre para hacer justicia.

LOVE tercera temporada

Prácticamente tres años después, retomo la tercera temporada de LOVE con relativa emoción. La segunda temporada fue tirando a regular, básicamente puesto que la primera era insuperable. La tercera entonces había que tomárselo con cautela y no demasiadas expectativas, con la ilusión de volver a la senda de las buenas secuencias de carcajada, de dolor profundo y del despertar cultural de la costa oeste americana.

Lamentablemente, esta última temporada viene a continuar la línea de una segunda que nunca pudo seguir el ritmo de calidad impuesto por un arranque de serie de lo mejor de los últimos tiempos. Ahora, los capítulos se suceden retorciendo el espíritu de los creadores, que desorientados y perdidos, disparan a golpe de guion mediocre.

Pienso que la serie se concibió como una prueba de fuego para esa primera temporada y que los creadores lo dieron todo sin guardarse nada para después. Como los discos que arrancan con tres o cuatro temas buenos y luego dejan para la segunda mitad la mediocridad. Pues parece que cuando Netflix les renovó la segunda y tercera temporada, a los guionistas les pilló sin ideas y eso es un poco el sentir que el espectador puede observar.

No obstante, Gus y Mickey siendo siguen un poderoso imán que atrae con igual fuerza como lo hacían al principio. Han madurado algo y eso en esencia les hace perder ese atrevimiento que les caracterizaba, pero siguen siendo motor y estímulo.

StartUp

Las casualidades llevan a personas de distintas culturas y distintas vidas a trabajar en equipo para tratar de poner en marcha una empresa tecnológica y forrarse. Esto, que ya es mucho, incluye a un policía corrupto, a un haitiano pandillero, a una informática hacker y a un niño de papá con aspiraciones. La mezcla ecléctica, da un resultado sorprendente cuando además se envuelve de la humedad y del sol de Miami. Las interpretaciones son creíbles, la fotografía excelente, el guion sin apenas peros y el reparto de gran calidad.

No se qué tiene Ron Perlman que me engatusa. Su fuerte carácter unido a su singular aspecto estrafalario combinan dos cualidades muy interesantes. Ya lo vimos en otra serie de Amazon -véase Hand of God- y con la edad su carisma aumenta. De Martin Freeman poco malo que decir también, aunque desaparece poco a poco hasta marchar sin despedirse en la segunda temporada. Quizá la entrada de Ron en esta segunda temporada no dejaba sitio a tanto ego, o a la chequera.

Las tres temporadas dan para mucho, y a pesar de que son diez capítulos por cada una, cunde bastante. Es de esas series que no me apetece compartir con nadie, es un tesoro para mi. La cuarta temporada no queda descartada, aunque están que si sí, que si no, haciéndose los productores y los otros los interesantes, pero yo diría que acabará entrando. Amazon sabe que tiene un filón y sabrá aprovecharlo.

Donde los hombres llevaban sombrero

Justo cuando me decido a escribir sobre "Donde los hombres llevaban sombrero", es cuando descubro que esta novela es prácticamente una extensión de "La ciudad de las mentiras". Ambas mantienen un fondo histórico y político con fuertes tintes de intriga y espionaje, pero las ubicación geográfica se plantea en la primera entrega en el Tánger de los años 40 dando testimonio a una relación entre dos personajes que se reencuentran en "Donde los hombres llevaban sombrero". Ahora, diez años después en La Habana, estas dos personas comparten protagonismo con una tercera para crear un triángulo de conspiraciones que suponen un punto de inflexión en sus vidas.

God of war

Después de mucha expectación y un buen puñado de años desde que Kratos nos dejó con su última entrega Ascensión, vuelve como si fuera a la gran pantalla a todo lujo. Unos gráficos máximo exponente de la nueva generación de consolas, un doblaje excepcional, un guion sublime, un ritmo trepidante y unos diálogos elaboradísimos. Con guiños a los anteriores títulos de la saga, esta nueva obra de arte es algo menos intensa, algo menos violenta y sin las tradicionales escenas puntuales de ñaca-ñaca, pero es más largo, más emocional, más visual y más profundo. Kratos tiene más de humano que nunca, y la relación con su hijo Atreus da lugar a momentos muy especiales. Va a ser verdad que estamos ante si no el mejor, uno de los títulos que marcan el punto de inflexión en los videojuegos. Un antes y un después que empequeñece títulos que brillaban tan solo hace media docena de meses, y es que jugar a según qué, después de disfrutar God of war, te deja muy frío.

En el mar

El mar visto desde la tierra siempre me ha seducido. El mar visto desde el mar quizá más aún; con su profundidad, sus olas y mareas, y la soledad de quien navega en él. Puede que acabe como un proyecto frustrado, pero siempre ha sido mi deseo poder salir a mar abierto con un velero en solitario y alejarse de la costa en busca de silencio. Pero el mar también alberga peligros y esa misma soledad que ahora me resulta atractiva, puede convertirse en una pesadilla, como la de nuestro protagonista de En el mar. La historia de un hombre que huye de su trabajo, de la oficina y compañeros, para surcar los mares desde Dinamarca a Holanda en busca de respuestas a su crisis personal. En ese viaje, Toine Heijmans nos detalla con exquisito conocimiento en la materia, las exigencias del mar. De los términos y vocablos propios del lenguaje náutico pero vestidos con una historia potente y profunda. De reflexión y contrastes que nos permitirán formar parte de ese viaje desde el sofá. Con él descubriremos los secretos de los viejos lobos de mar y de los que se quedan en tierra sufriendo por ellos, cuando parten.