Donde los hombres llevaban sombrero

Justo cuando me decido a escribir sobre “Donde los hombres llevaban sombrero”, es cuando descubro que esta novela es prácticamente una extensión de “La ciudad de las mentiras”. Ambas mantienen un fondo histórico y político con fuertes tintes de intriga y espionaje, pero las ubicación geográfica se plantea en la primera entrega en el Tánger de los años 40 dando testimonio a una relación entre dos personajes que se reencuentran en “Donde los hombres llevaban sombrero”.  Ahora, diez años después en La Habana, estas dos personas comparten protagonismo con una tercera para crear un triángulo de conspiraciones que suponen un punto de inflexión en sus vidas.

Una novela que se cocina a fuego lento apoyándose en los romances y la situación política en Cuba, para desplazarse a gran velocidad en su segunda mitad cuando es secuestrada la hija de la familia Bacardí. La relación de nuestros personajes con la policía cubana, el presidente, la mafia italiana que domina la isla y el fondo comunista que amenaza el poder, formarán un complejo panorama que atrapa con fuerza al lector.

Iñaki Martínez escribe con solvencia una obra en la que tiende puentes entre las relaciones personales y la política sin aburrir, y entre la novela histórica y el espionaje sin empalagar. Sorprenden las expresiones y locuciones isleñas y la capacidad para describirnos la vida en aquellos años 50 en un país que en muchos aspectos ha quedado atrapado en su pasado como una joya que no supera sus problemas con orgullo. Iñaki consigue como pocos, hacerme cerrar el libro con nostalgia por dejar Cuba, y poder dejar atrás la vida de los personajes; el vínculo que consigue dibujar es tan fuerte como para echarlos de menos. Realmente, hacía tiempo que no disfrutaba tanto leyendo.

Es de obligado que “La ciudad de las mentiras” acabe en mi mesilla de noche más pronto que tarde y así descubrir con detalle algunas de las piezas que sin ser clave, seguro que cerrarán las heridas abiertas que nos llegan en “Donde los hombres llevaban sombrero”.

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