El mal camino

De un rockero reinventado a escritor solo podía salir una novela de música, bebida y drogas. Aunque le pesen a algunos, los estereotipos se cumplen, y en el fondo es que es normal: los escritores novelan sobre aquello que conocen y sobre aquello que directa o indirectamente han vivido. Pero El mal camino es mucho más que eso, es una historia de imaginación alucinógena, de relaciones tirantes, de suspense oscuro, de curiosidad insana y de coincidencias malogradas.

Mikel Santiago nos sitúa en la Provenza y la vida de unos personajes con unos problemas que muchos ya quisiéramos tener. Es escenario se dibuja con rápidos coches, buenos vinos, guitarras, novelas y mansiones entre bosques. Los personajes huyen de Londres en busca de paz y nuevas oportunidades que les permitan reinventarse para escapar de sus antiguas vidas. Nuestro personaje escribe una nueva novela que no acaba de encararse mientras su amigo rockero de éxito atropella a alguien quien resultará ser la punta de un iceberg de problemas. Una trama retorcida envuelta de suspicacias alucinadas producto de las drogas que podría ser real, o una realidad escondida a quienes les interesa interpretar como inventada para su propio beneficio. Un pueblo en el que parecen suceder cosas extrañas y que apuntan a una clínica mental de famosos tutelada por unos encantadores y ricos vecinos.

La novela es sencilla, sin demasiados artificios y con un lenguaje llano rozando lo coloquial. Tiene un fuerte tirón desde el principio y no desfallece hasta que cierras el libro, lo cual tiene su mérito por la extensión del mismo. Durante su lectura he sido invitado a soñar una vida sugerente que te envía aromas a campo, buenos quesos, relajantes químicos y buena música. Pero también respiraremos pólvora y saborearemos el metálicos sabor de la sangre. Una obra que no pasará al recuerdo por su prosa pero sí por su genialidad imaginativa, sus buenos escenarios y unos personajes muy bien definidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *