teclastQuizá no lo sepas aún, o puede que sí lo sepas pero aún no te has dado cuenta: los ordenadores han muerto. Los equipos de sobremesa, los portátiles, los netbooks… todos muertos. Ahora, lo que todos llevamos en el bolsillo de la mochila o en el pantalón, ha venido ha quedarse en nuestras vidas y a sustituir esos cacharros con ventiladores que hacen ruido. Hablo de los smartphones, tablets y phablets. Dispositivos ultra-portables, muy capaces y que abren un mundo de posibilidades.

Con 2 o 3 GB de RAM, con 4 u ocho núcleos, con 32 ó 64 GB de RAM, los teléfonos inteligentes pueden perfectamente sustituir al equipo típico de oficina o de hogar. Trabajar con hojas de cálculo, documentos PDF, enviar emails, ver fotos, navegar o responder correos electrónicos son tareas que nuestros dispositivos ya hacen, pero que sumándoles un teclado/ratón y un monitor convierten a esos encantadores enanitos en auténticas máquinas de trabajo y productividad. Atrás quedan los tiempos en los que las tabletas y móviles solo servían para consumir información. Ahora también la pueden generar.

Y todo esto es tan sencillo como conectar nuestro Samsung S5 a una dockstation con salida HDMI, USB y red giga para convertir automáticamente nuestro teléfono en un equipo 100% hábil. También hay multitud de opciones de conexión OTG para poder conectar discos duros, pendrives o lectores de tarjetas. Y para el que no esté convencido, os hablaré de la Teclast X80 Pro.

La tableta china de 8 pulgadas viene con arranque dual Android/Windows 10. Viene con el último grito en procesadores Intel, el X5 Cherry trail con ocho núcleos a 1.4 y ráfagas de 2 GHz, y 2 GB de RAM. La maravilla cuesta 86 euros en casa comprándola en eBay a un vendedor español y tras casi un mes de pruebas, puedo afirmar que estamos hablando de ORO.

En su arranque Windows 10, he probado a arrancar máquinas virtuales que se traga gracias a su procesador de 64 bits como si nada. Herramientas de P2P, torrents, visores de PDF, el propio licenciamiento de Office, gestión de libros Calibre, VLC, … todo, todo funciona como la seda.

La pantalla es otro de los puntos fuertes, pues alcanza los 1920 por 1200 puntos, y los mueve de maravilla. La batería aguanta como una campeona entre dos y tres horas en trabajo extremo y preconfigurada para máximo rendimiento. Lo suficinte para aguantar un corte de suministro eléctrico, porque aún no lo he dicho, pero va a estar trabajando las 24h del día porque será mi nuevo «servidor» de casa.

He tirado a la basura mi antiguo equipo «servidor» para dar la bienvenida a mi Teclast. El antiguo equipo, se retira con honores con una tecnología prácticamente obsoleta a pesar de ser un portátil de hace 6 años. Su ruido -escaso, pero ruido-, su tamaño, su consumo energético, su rendimiento y su salida de video eran un problema para los tiempos que corren. La nueva tableta ha demostrado superar al equipo en todos los aspectos. Bueno, salvo en uno: almacenamiento. Pero de eso hablaré en otra entrada en el blog y explicaré porqué eso no es un problema.

 

 

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