Ahora sí, televisores LED

img_20161001_192349Después de 13 años defendiendo el proyector como máximo exponente de calidad-precio en el visionado de películas, series y juegos… ahora me retracto. Abandono mi cruzada en solitario durante todo este tiempo entre un vasto público de la era plasma y LCD, para entregarme al LED.

Han sido años de diagonales de 120 pulgadas. Increíble tamaño aún hoy en día. Imposible diría. De pantalla enorme donde disfrutar sin límites grandes cintas del celuloide y de juegos asombrosos por 700 euros. Pero también de persianas bajadas, de ventiladores soplando, y soplando mucho calor. De planos de alto contraste que no lucían, de resoluciones de 520 puntos, luego 720 y luego 1080. De cables por todo el comedor escondidos de la mejor manera. De agujeros en paredes y taladros en el techo. De falta de conectividad en épocas de Chromecast y de Netflix. Del nacimiento de las smartTVs de 4K, y de los AndroidTV. Años que no he podido jugar a la Playstation por las mañanas o con el resol del atardecer. Han sido años muy buenos, pero ahora, el presente les mejora. Han llegado las pantallas LED de gran tamaño asequibles, de calidad, superconectadas y con el sistema operativo Android.

Mi Acer H6500 se ha ido a Valencia. Lo he vendido con la lámpara a mitad de su vida por unos 150 euros. Contando que lo compré hace 4 años y que me costó 700 euros, pues ya me siento satisfecho. Ha sido sustituido por una Sony kd55x8509c de 55 pulgadas de menos de 1000 euros. Sí, hay proyectores más baratos de mayor tamaño, pero no de esta calidad. De un contraste sobrenatural en comparación, de un brillo soberbio, de sus 4K y de un silencio que aún me hace pitar los oídos. Resulta extraño ahora ver una película por la noche en absoluto silencio -salvo de el del film, claro-. Acostumbrado al silbido del proyector, que tenía su encanto romántico, ahora me parece inadmisible.

Ha llegado la era de Netflix, de ver Youtube en pantalla gigante, de jugar a la Playstation cuando me apetece y de disfrutar de Matt Damon en Marte y en 4k. También le he contectado el equipo HIFI por bluetooth, y un teclado. Es prácticamente un ordenador. Su Android permite grandes cosas, no todas, pero muchas. Su market es limitado, pero me permite instalar Plex, ClanTV o Crossy Road. Incluso he probado un experimento con éxito: Instalar The Walking Dead de Telltales para Android y jugar con el mando de la PS4. Porque la Sony lo permite, utilizar el mando de la PS4 en vez del que viene con la TV. También venden opcionalmente un mando a distancia táctil que no me acaba de convencer. Donde hay un botón, que se quite lo demás.

Sé que esta TV no me durará muchos años. Quizá 5 ó 6. Lo que le cueste al mercado bajar los precios de LEDs de 65 y 75 a los 1000 euros. Entonces, el soporte que ya instalé en la pared con toda mi intención, acogerá una pantalla que ya casi se acercará a las diagonales de los proyectores.

 

 

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