Yaris_HSDEl primer requisito que marqué para la compra de un nuevo coche fue el bajo consumo y emisiones. El precio del combustible sube irremediablemente y cada vez me duele más llenar el depósito. Doy por sentado que los que me suelen leer saben que descarto diesel por calidad de conducción, rumorosidad y averías. Así entonces, y aprovechando las novedades tecnológicas que traen las motorizaciones gasolina, me lancé a comparar unos con otros y el resultado fue la compra del Yaris Hybrid. Tras casi tres meses de prueba y unos 3000 kilómetros, puedo hablar de cómo ha salido la apuesta.

Del Yaris no voy a recrearme en el diseño, los acabados o el equipamiento. Es un coche normal con opciones normales y poca cosa a destacar. Sí quiero mencionar que a nivel general se percibe un gran acabado y que efectivamente, Toyota forma parte de ese grupo casi Premium de la clase media. Y ya. Lo dejo ahí.

Y ahora hablemos de porqué híbrido. Los gasolina tricilíndricos y los turboalimentados de baja cilindrada parecen calar fuerte en el mercado. Motores 1.0 y 1.2l con turbo que desarrollan 80 y 100 caballos parecen una buena opción de compra. Si los exprimes consumen 6 y 7 litros, pero si andas con cuidado, rondar los 5 puede ser posible. Con mucho cuidado. Por otro lado, los tricilíndricos no alcanzan una gran potencia, con lo que aunque el consumo pueda ser de 4 a 5 litros, para chasis de tamaño medio no encontramos muchas opciones en el mercado. Los 100% eléctricos carecen hoy por hoy de una red de abastecimiento real, y no poder recorrer más de 200 kilómetros con una carga es un gran problema para muchos de nosotros. De este modo, descarto todas las opciones de compra que me había planteado. Máxime cuando quiero que el cambio sea automático. Ahí, se descartan la mayoría de los modelos licitantes de un plumazo. Entonces vi la luz: los híbridos de Toyota.

Desde hace muchos años que siempre pensaba: ¿Por qué no configuran coches con dos motores que se activen en función de la demanda de potencia? Quiero decir, dos motores de 40 CV que si no pisas entra en funcionamiento uno y si exiges, entra el segundo para sumar 80 CV. Luego pensé que eso podría generar más averías y que el vano del motor requeriría más espacio. La idea seguía rondándome la cabeza hasta que alguien decidió implementar la idea que mantenía en mi imaginario. Esta vez, Toyota pensó como yo y decidió montar un motor de 30CV que se enciende cuando no pides potencia y al que se suma otro de 70CV cuando exiges. La ventaja es obvia en lo que refiere al consumo, pero además se añade que ese motor pequeño, no consume combustible. Total: la repera.

Explicado esto, se el lector puede entender mis motivos. Ahora explico la realidad: Toyota es una mentirosa anunciando consumos de 3,3 litros a los cien. Y este ejercicio de anunciar consumos oficiales tan bajos, es una práctica despreciable que debería ser penalizada y perseguida por las asociaciones de consumidores. Porque no es solo Toyota quien la practica, sino todos los fabricantes. Yo puedo atestiguar, que tras un buen uso mixto y un buen puñado de kilómetros conduciendo con el pie derecho muy muy cuidadoso, el consumo medio normal de un Toyota Yaris Hybrid es de 4,6 litros a los 100. Como seas un poco despistado te vas a los 5, y solo si eres cuidadoso en extremos, conseguirás 4,5 l/100. ¿Es entonces una cifra mala? No. Pero no se ajusta a la realidad anunciada por la marca nipona.

Que un coche gasolina de 100 CV consuma 4,6 l/100 es una cifra de récord. Es un muy buen consumo. Es consumo de diésel en un coche gasolina. Sigo pensando que le motor 1.5l de gasolina que adopta la configuración híbrida podría haberse rebajado a un 1.3 para así ahorrar algo más de consumo. Imagino Toyota tendrá sus motivos, pero para los que buscamos consumos bajos, un 1.3 de 60 o 70 CV hubiera sido mejor opción. Quizá temas relativos a cifras de par puedan justificar la opción del 1.5 pero aún así, no lo entiendo. Le supongo intereses de fabricación más económicos de un motor que ya existe en otros modelos.

En la compra evalué el Yaris 1.0 de 70CV como alternativa de bajo consumo. Incluso el de 100CV, pero las cifras de compra se disparaban penalizadas bien por los acabados o por el cambio automático. En el modelo híbrido, la adopción del CVT es un lujo y un placer. Solo por eso, merece la pena sobrepasar el presupuesto de los 16.000 euros que me había propuesto. Por solo un par de cientos más, se puede llegar a conducir el coche más placentero que jamás he llevado. Y lo digo porque no hay que confundirse: El Yaris HSD no dispone de cambio automático, es que no tiene marchas. Es decir, no hay un embrague pilotado que cambia las marchas por tí. El CVT es un sistema que aplicado también en motos, permite acelerar progresivamente sin cortes y sin cambios. Como una moto scooter. Ni reducciones ni pérdidas de velocidad por cambios, el Yaris HSD se catapulta desde cero sin distracciones. Sí es cierto que al exigir potencia el vehículo es muy rumoroso, pero eso también se traduce en percepción de velocidad y trabajo. No me quejo.

La conducción como ya he dicho es sublime. El cambio de eléctrico a gasolina es prácticamente imperceptible. Circular en eléctrico es sensacional. Solo el ruido del roce los neumáticos sobre el asfalto te harán saber que estás en movimiento. Es de una suavidad nunca vista. Salir del parquin sin humos ni acelerones en total silencio es indescriptible. Es tan goloso el circular en eléctrico sabiendo que no contaminas ni consumes, que siempre busco las circunstancias propicias para conducirlo de esta forma. Ir a baja velocidad cuando no tengo tráfico detrás, o ir en ciudad deslizando. Y de eso quiero hablar.

El “pulse&glide” es una técnica de conducción que permite ahorrar bastante combustible sin apenas esfuerzo. es aplicable a cualquier motor, pero que en los híbridos es muy aconsejable para rascar esas décimas. En la F1 ya se aplica cuando el piloto recibe la información del ingeniero pidiéndole que debe ahorrar combustible. La técnica es harto sencilla: suelta gas antes de llegar a la curva para desacelerar. No se pierde apenas velocidad y el motor no estará girando durante esos segundos. Siempre digo que con el híbrido debes aprender a conducir y no exagero. Uno no se da cuenta la de veces que puedes deslizar el coche en vez de estar dando gas. En ciudad solemos dar gas hasta el último metro antes de llegar al semáforo, pero eso no es nada óptimo. Soltar gas a 100 metros no significa que pierdas casi velocidad, y te permite llegar al semáforo con consumo casi nulo. Si vas en eléctrico -lo cual es casi totalmente probable-, no solo no gasta sino que recargas la batería. Dicho esto, la técnica de dar gas y dejar deslizar el coche es algo que debemos interiorizar cuando nos ponemos al volante de un híbrido.

¿Cuáles son los enemigos de un híbrido? El frío, el climatizador y… las subidas. El frío provocará que la gasolina se encienda sí o sí para calentar el catalizador, y eso no lo podrás evitar. El climatizador -bizona en mi caso- cuando le pidas aire frío -por potencia- o calor -por temperatura del catalizador- provocará que gastes más. Las pendientes en ascensión penalizan como cualquier otro coche, pero en el caso de los híbridos provocan además que el motor se revoluciones mucho, una rumorosidad excesiva. Estos tres elementos provocan el que híbrido sufra. Todo lo contrario es beneficiarlo: las temperaturas cálidas y las pendientes descendentes permiten entrar al motor eléctrico mucho más tiempo que en las otras condiciones adversas.

Creo que hay algo que se puede mejorar: la disposición de la aguja ECO. Que se encuentre semi-escondida en el margen izquierdo del salpicadero, pierde notoriedad para los que buscamos el consumo mínimo. El Yaris puede ir en eléctrico totalmente siempre que: no supere los 70 km/h y la aguja ECO no supere el 50%. Dicho esto, ¿Por qué no disponer de ese aguja en un lugar muy visible? En curvas con el volante girado no puedo ver la aguja y es algo que podría haberse pensado mejor. Hay que tener en cuenta, que los compradores de vehículos híbridos, compramos coches para conducirlos óptimamente, si no la ventaja de consumo se disipa. Dicho esto, y dado que disponemos de una pantalla de 7 pulgadas, no costaría demasiado colocar dicho indicados en ella.

Se habla mucho en foros sobre el consumo real, si merece la pena la compra del híbrido, etc… Los taxistas cada vez más compran lo que ellos llaman “mata-palomas”, es decir, Prius. Y no lo compran solo por el bajo consumo -discutible contra un diésel-, lo compran por el bajo mantenimiento. Y es que el CVT no tiene embrague, el motor no dispone de turbo, y muchos elementos de fallo no se dan en el motor híbrido. Yo quería bajo consumo en gasolina con un cambio automático. Yaris es la mejor opción hoy por hoy. Si eliminamos el cambio automático, motores de bajo consumo de 70 caballos serían también una buena opción por el precio de compra, pero te perderás una experiencia de conducción inolvidable.

4 thoughts on “Toyota Yaris 2015 Hybrid. Toda la verdad.”

  1. Citroen C4 VTRPlus Diesel:
    El litro en más barato que he visto esta semana es de 0.89€ litro
    Depósito: 65litros
    Autonomía máxima obtenida con un solo depósito: 1230Km a unos 4.5L a los 100 de media
    Averías en 10 años: Cambio de la bomba del limpiaparabrisas
    Gasto desembolsado por desgaste: Ruedas/amortiguadores/Frenos/Correa de distribución/Bombillas

    Diría que en 10 años y los pocos 100000Km que tiene ahora, ha sido una muy buena inversión…
    Pero lo que digo siempre, un coche es una lotería, que todo el mundo hable maravillas de un modelo/marca, no implica que no nos toque el malo de la serie…

    saludos!!

    1. Gracias por la información amigo. Realmente es cierto que los coches son una lotería. Mi máxima es: si funciona, no lo cambies. Y el Megane empezó con problemillas hasta que llegó una reparación de casi 700 euros. Con 95.000 kilómetros y una media de 10.000 al año, puedo decir que me salió malo. Era un gasolina de 2 litros y el consumo de 8 a los cien me estaba matando, así que algo había que hacer. Si tienes ocasión, o podemos vernos un día, prueba un híbrido. Conducir sin marchas -ojo, no confundir con automático- como una moto, es una delicia.

      ¡Gracias por comentar!

  2. Muy buen articulo.

    Como bien dices, el promedio, si no eres fino conduciendo, subirá irremediablemente de esos 4,5 L. Pero si eres muy, pero muy fino con el pie derecho, entonces, incluso con temperaturas por debajo de cero, puedes sacar promedios de 4 L. Al menos con mi Yaris Hybrid.

    Con temperaturas cálidas, la cosa cambia, y tanto caramba, mi “récord” está en 2,9 L eso sí, sin tener apenas nadie tras de mi.

    La pena es el excesivo ruido en fuertes subidas, quizá podrían haberlo solucionado aislando mejor el vano motor. Todo lo demás es perfecto. Lo veo adecuado para el precio del coche.

    Y un dato importante que querría hacerte saber (si es que aún no lo sabes) el Yaris no es inyección directa, por lo que es menos nocivo para la salud, que la mayoría de los coches de gasolina modernos. Este dato para mi si es importante… no echo humo en la mayoría de las veces y cuando lo echa, es “más saludable” que otros.

    Saludos

    1. Un placer leerle y gracias por su comentario. Ahora que el coche ya sobrepasa los 40000 kilómetros y los tres años, puedo confirmar que los consumos son los que anuncié. Quizá algo mejores: Tengo una media de 4.3 desde hace muchos meses y bajará a 4.2 con la llegada del verano. El trayecto es 15% ciudad y 85 en carretera.

      No conocía el detalle de de la inyección directa así que aun soy más feliz y responsable con el medio ambiente. Sin dudarlo, lo volvería a comprar. Y ahora que lo han renovado estéticamente, quizá con más motivo.

      ¡Un saludo!

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