Un trago antes de la guerra

Un trago antes de la guerra

Mi relación con Dennis Lehane comenzó un domingo por la noche cualquiera hace un mes y medio. Fue culpa de una película titulada “La Entrega” (The Drop). Un film basado en una de sus novelas y cuyo argumento me atrajo nada más verlo: En Brooklyn cada vez que hay partidos de fútbol Americano, un bar es elegido para recibir todo el dinero de las apuestas ilegales. Pero algo se tuerce una noche y alguien roba en un bar toda la recaudación y alguien se enfada mucho. Pero mucho. He comenzado mintiendo, puesto que en realidad, de Dennis ya había visto las también grandes Mystic River, Gone Baby Gone y Shutter Island. Trío de películas basadas también en su obra escrita y de gran calado. La Entrega, que es una película francamente buena, despertó en mi el interés sobre este Irlandés cuya saga literaria parecía encajar en mis gustos. Y vaya si lo hizo.

Como buen amante de la novela negra, me gusta leer sobre vidas destrozadas de polis entregados a la bebida y a la justicia, que el bien triunfe sobre el mal, y que haya tiros. Cuantos más, mejor. Pero que mueran los malos. Así que la idea de leer cómo el detective privado Patrick Kenzie y su atractiva compañera de negocio Angela Gennaro son contratados para buscar a una mujer que se ha llevado unos documentos muy delicados relacionados con la alta política de Boston, me pareció sugerente. Luego, todo lo demás que vino con la historia me pareció increíblemente sugerente. Hasta el punto de cerrar el libro al terminarlo con ganas de más.

Acostumbrado a polis e investigadores solitarios, el tándem hombre-mujer me ha parecido muy estimulante. Con más pesquisas que tiros, la historia fluye rápidamente a través de las hojas sin detenerse ni un momento. Parece un helado que se derrite y que pide terminarlo de leer antes de que lo haga el sol. Realmente no recuerdo ni un momento de calma. Pura acción. La historia es consistente y perfectamente engrasada con los sucesos sin resultar evidente ni para el más experimentado lector del género. Buen comienzo, mejor nudo e insuperable final. Con sorpresa incluida.

Por otro lado, la escritura y la traducción también brillan con luz propia. Buena redacción y sensacional uso de la lengua. Reconozco que me ha ayudado a incorporar algunos vocablos nuevos y algunos giros en sentencias bastante curiosos. Reconozco un gran sentido de la escritura en Dennis y se nota que disfruta escribiendo para personas como yo.

Un Trago Antes de la Guerra es la primera de las obras que conforman la saga de Kenzie y Gennaro y fue escrita en 1994. El resto de obras que suman 6 en el total de la saga tienen títulos igual de sugerentes y todas según he leído, tienen un gran trasfondo racial. En algunos aspectos me ha recordado mucho -salvando las distancias geográficas- a David Simon, donde se refleja aquí también elementos como las drogas, la pobreza, la prostitución y el racismo. Un cócktel de vidas rotas atrapadas en un mundo de maldad. David escribe sobre Baltimore y Dennis sobre Boston, pero las calles oscuras de ambas ciudades, esconden las mismas miserias y el mismo odio y dolor.

De lo mucho que me ha gustado Un Trago Antes dela Guerra, voy ahora mismo a crear una categoría en mi blog como muestra de mi entrega e intención de completar la saga. Va por ti Dennis.


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