No es la primera vez que escribo sobre lo poco que me gustan los juegos tipo sandbox. Creo que no me reconozco escribiendo siquiera estas líneas hablando del Grand Theft Auto 4. Hasta tal punto es mi asombro que no me sorprendería volver a leer una entradilla en algún post de este blog empezando con esta excusa: No me gustan los sandbox, pero he vuelto a pecar, Padre. Gran parte de la culpa de mi falta de interés por los juegos de mundo abierto se debe al GTA III, juego al que tras unas buenas cuantas horas de juego, acabé abandonando por lo largo y pesado que se hacía cada una de las misiones. Es el mismo caso que GTA IV. Y yo voy, y repito. Y abandono también éste IV.

Buenos gráficos, buena trama, escenarios increíblemente detallados, personajes con una personalidad arrebatadora –a muchos les echaré de menos-, buena jugabilidad,… entonces ¿qué ha salido mal? Demasiado bueno demasiadas horas. No sé si me explico. Que me guste sumergir mi cuerpo en agua caliente con jabón burbujeante 30 minutos es agradable. Hacerlo 300 minutos no. Y esa es la sensación que tengo. Dicen por ahí que completar el juego al 100% lleva a una cifra de horas igual a la del porcentaje: o sea, 100 horas. Ir al grano a tiro fijo sólo con las principales, puede llevarte del orden 20-25 horas. Yo, que me distraigo incluso escuchando el motor de la nevera, supone que contando con completar alguna secundaria, el juego me puede llevar a las 30-35 horas. Demasiado para el cuerpo de este papito.

Y creo haber encontrado donde está el fallo: en las misiones. Que el argumento sea bueno, no significa que las misiones lo sean. Bueno, no estoy seguro de lo que acabo de escribir, pero reconozco que algunas misiones son aburridas. Y repetitivas. Me he cansado de matar a tipos por mirar mal a Vlad o a Mikhail. También de pelar a otros tantos por quitarme droga a mí o a Elisabeta Torres. Misiones con un trasfondo repetitivo sólo aderezadas con alguna variante no lo suficiente golosa para un servidor. Y es una lástima, pues como digo, algunos personajes como Roma, Vlad o sobretodo Little Jacob son increíbles.

Lamentablemente no tengo mucho más que añadir. Un juegazo que acaba hastiándome y que de no ser por su longitud, lo habría terminado sin pensarlo dos veces. Me apeo en un 20% completado en casi 13 horas y en una de las misiones que más tiempo y aburrimiento me han llevado: The snow storm.

 


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *