scx_compactHan tenido que pasar 30 años para volver a jugar al Scalextric. 30 años. Casi nada. Ahora que mis hijas ya tienen edad suficiente, ellas podrán volver a recrear todo lo que significan para mí esos cochecitos de colores sobre pistas de color negro brillante. Resulta obvio descubrir en mis palabras una gran nostalgia. Soy del 74 –buena cosecha creo-, y como muchos de mi edad, en aquella época los juguetes eran algo diferentes a los de ahora. Más mecánicos, más sencillos. Pero el Scalextric era algo rompedor. Poder hacer correr coches por una pista a nuestro antojo era asombroso. Y por aquella época el asombro era fascinante.

Tras todos estos años, ahora he creído oportuno comprar un Scalextric para casa. Por iniciativa propia y por aprobación efusiva de las más pequeñas. Pero algunas cuantas cosas han cambiado desde entonces. Ahora, ir a una tienda y pedir un Scalextric no es tan sencillo. Primero porque hay tres tipos de Scalextric, y segundo porque no es la única marca que fabrica y vende este tipo de producto. Así que tocó investigar, probar, preguntar y sumergirme en foros. Al final, he optado por Scalextric Compact. Os contaré por qué y cómo.

El Scalectric tradicional es escala 1:30, es grande. Eso significa que los coches tienen una proporción de 1 a 30 con respecto uno real. Y eso también obliga a que la anchura de las pistas sea consecuente con ese tamaño. El Scalextric Digital también es de la misma escala, y además, permite cambios de carril. Los coches son especiales, pues incluyen un identificador digital que los hace diferentes y así controlar la posición de cada coche. Y por último tenemos el Scalextric Compact, que es como el tradicional pero escala 1:43, que tan de moda se está poniendo últimamente. Además de que los coches son algo más pequeños, las pistas también, y en menos metros cuadrados puedes montar un circuito con más metros. Los coches, a pesar de contar con algo menos de detalle –muy poco-, tienen más imán, y permite que los coches no se salgan tanto como en el tradicional. Esto es así, como que se pueden hacer loopings sin que el coche se caiga, siempre que se tome a cierta velocidad, claro.

En cuanto al precio, los dos primeros Scalextrics son los más caros. Caros de verdad. El Compact es más asequible, y tras mi experiencia, creo no echar en falta al tradicional 1:30. En el Compact contaremos con toda la experiencia de carreras tradicional, pero con más agarre, botón turbo, cruces, chicanes, loopings, etc… Hay que dejar clara una cosa: En el Compact no hay adelantamientos. Se vende un circuito que anuncia que los tiene, pero en realidad es un sucedanio de cambio de carril. Para cambiar de carril, debes bajar la velocidad justo en el tramo de adelantamiento y entonces cambiar de raíl. Si circulas a la misma velocidad, no hay cambio. Pero es que bajar de velocidad es surrealista cuando en realidad quieres ir a por todas y adelantar a tu oponente. Se pierde la magia y la lógica.

Más allá de Scalextric, hay mundo: Carrera Go, Ninco, NSR, etc… pero debido a condiciones presupuestarias, tiempo y disponibilidades, reduje mi elección a Scalextric Compact y Carrera Go. Ambos son circuitos económicos, super-ventas, con enfoque para niños y un buen puñado  de circuitos y coches. Ambos escala 1:43 se pelean por ganarse el oro en una carrera de ventas disparatada. Con precios algo parecidos, el Carrera Go es algo más económico, y creo que se nota en los mandos y en los detalles. Quizá por eso y por mi nostalgia Scalextric que me decidí por el Compact. A pesar de un gran inconveniente: No parecen encontrarse fácilmente pistas sueltas. Pero sopesé y evalué alternativas.

Ir a una tienda de juguetes grande y preguntar por pistas para el SCX Compact, te lleva a recibir siempre la misma respuesta: No tenemos. En internet encontré a un par de tiendas web y otros tantos vendedores en eBay que vender pistas sueltas. A un precio medio de 4 euros por pieza, puedes hacerte un lote de curvas, rectas de varios tamaños y el vendedor de lo envía todo por 10 euros. En mi caso quería construir un circuito con una larga recta y unas cuantas curvas de gran velocidad. También quería un cuenta vueltas –sólo faltaba- y unos cuantos coches. Así que hice números y pensé que salía más rentable adquirir dos circuitos enteros y así tener todo lo necesario por menos dinero. Esta es mi elección:

  • Extreme Raiders: Sencillo para sentar una base, un Mercedes C AMG y un AUDI Sline
  • Fire Wheels: Con contador de vueltas y algo más largo que el primero –casi 5 metros-, incluye un Mercedes C AMG y un Chevrolet Corvette C6R.

Mezclados juntos, son casi 10 metros de circuito con grandes posibilidades con 9 rectas largas, 4 medianas, 12 curvas abiertas, 4 cerradas, dos pistas de conexiones, un cuenta vueltas, 12 peraltes,  8 vallas de protección, cuatro coches, cuatro mandos y 2 F.A. Económicamente creo haber hecho una buena jugada, pues con 59 € el primero y 89 € el segundo, por un total de 150 euros he conseguido todo lo que necesitaba. Sumando que durante estas navidades Carrefour te hacía un descuento del 40% en juguetes, y que adquirí el de 89 € por 53,4 €, finalmente el super circuito me salió por unos 113 €.

Los coches no son caros, unos 14 € aprox. pero tampoco hay que esperar una gran variedad: de F1 está el de Button, Alonso en Renault, Hamilton, … de rallies hay algún Megane o León, hay varios super-deportivos Porche y también motos.

Después de dos sesiones vespertinas de SCX, reconozco que me he divertido como un mono. Quizá no da para muchas tardes de juego, pero es divertido. SCX se alimenta mucho del coleccionismo, de las competiciones regionales y de la ilusión de recrear la competición automovilística en casa entre amigos y niños. De mi época, recuerdo los Alpine 2000 amarillo y blanco que tenía de pequeño, y del Renault Copa 5 Calberson que me compré con algunos pelos en el bigote. Me acuerdo mucho del cuenta vueltas rojo y de algunas figuras hondeando la bandera a cuadros o con el gesto de montar una rueda. Todo este tiempo guardaba estos recuerdos en mi memoria para ahora revivirlos con mis hijas y ver brillar sus ojos ahora igual que lo hacía yo. Ha merecido la pena.

4 thoughts on “Scalextric Compact (los años 70 quedaron atrás)”

  1. Muchas gracias, chavalote!

    Tu post me ha sido muy útil porque también hace décadas que no juego al scalextrix y no quiero que mis dos hijos se pierdan esa magia que nosotros hemos guardado ahí en nuestro corazoncito de niños setenteros.

    Así que Papá Noel se va a enrollar este año con un Scalextrix Compact … y a disfrutar. Si hubiera pistas de 3 carriles ya sería la leche!

    Gracias por la explicación, setentero! Sí, muy buena cosecha la del 74, casi tan buena como la del 73! ;))

  2. Excelente post. En primer lugar comentar que os agradezco mucho la información ya que me encantan los Scalextrics que siempre me han gustado y en este post he encontrado una información muy chula. Es de agradecer que nos ofrezcáis información de tanta calidad como esta. Buen trabajo y un abrazo!!

    1. Jajaja… Los que somos del setenta y pocos, tuvimos la suerte de disfrutar de grandes cosas. Ahora se vive al por mayor, y el detalle de aquella época pasada nos ayuda a valorar con otra perspectiva. Gracias por escribir.
      PD: ¡Claro que me acuerdo!! TCR, ¡Qué pasada! :-)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *