Murdered Soul Suspect-n2g-2Qué rabia siento cuando deposito tantas ilusiones en algo y luego resulta un fiasco. Con Murdered Soul Suspect, me he llevado una decepción. Quizá no para llegar a ser un desastre, pero no es lo que esperaba. ¿Qué esperaba? Un juego con una buena trama. Simplemente. Bueno miento, una buena trama, pero también algo de acción, algo de buena música y unos buenos gráficos. Pero quizás estoy pidiendo demasiado.

Ver el tráiler del juego, o disfrutar sentado del juego los primeros minutos, hacen que cualquier buen jugador de videojuegos se rinda ante semejante espectáculo: Un policía salta por los aires atravesando una ventana, empujado por un encapuchado. Al caer, muere y su alma intentará averiguar quién le ha matado y porqué. ¿Quién puede resistirse ante tal propuesta? Los casi 50 euros del juego en su versión PS3 me echaban para atrás, pero una oferta irrechazable en la PSN se me antojó innegable: 12 euros. ¡Sólo durante 2 semanas! Compré.

Y compré. Compré con la esperanza de encontrarme ante una master-piece. Una obra maestra digna de alcanzar incluso el título de mejor juego de 2014 –ahora que se nos escapa-. Y es quizás por eso, por esa fuerte creencia en el éxito asegurado, que me ha llevado a descubrir que detrás de tanto artificio, de tanto bombo y platillo, Square Enix, nos ha vendido una moto. Vamos al meollo.

Sin jugabilidad, sin banda sonora, sin acción, sin buenos efectos sonoros, y con un sistema de investigación lamentable, el juego resulta ser de todo menos un éxito. ¿Qué le salva? Pues unos gráficos bastante destacables –por lo bueno, quiero decir-, una atmósfera en Salem muy bien conseguida, un doblaje de etiqueta y un argumento bastante sólido. Quiero explicar qué significa un sistema de investigación lamentable: no es de recibo que las pistas que debemos ir descubriendo, aparezcan en forma de notas tiradas por el suelo de una oficina o un cementerio. Es patético encontrar pistas incluso en una papelera o encima de un escritorio viejo abandonado en una iglesia. Vamos a ver, si el argumento –que no es malo- requiere de proporcionar pistas, ¡qué surjan de interrogatorios! ¡O de cajones de despachos de policía! Pero tener que recorrer escenarios en busca de piezas de puzzle, me resulta de todo menos real. Y este punto, creo que es el que más me mosquea de todas las decepciones que me han supuesto el juego. Sin buena banda sonora puedo vivir, sin acción trepidante también, pero el sistema de obtención de pistas en un juego de esta guisa, es inaceptable.

Ahora que he terminado el juego, tengo la sensación que las personas que han desarrollado el principio y el final del juego son equipos de trabajo distintos. La mediocridad de todo lo que sucede en el nudo del videojuego, contrasta enormemente con la brillantez del resto.

Vamos a sacar punta al lápiz y buscar cosas buenas: poseer un gato para acceder a sitios difíciles para un tipo de 1,80 me parece ingenioso y novedoso. Los personajes están bien trabajados; con buena presencia gráfica y personalidad bien descrita. El guión es consistente y aunque tiene momentos de todo, está bien construido y resuelto. No es muy complejo y detallado, pero su sencillez raya la buena nota.

En cambio, los pensamientos de quien poseemos, son de guasa. Digo guasa por no llorar, pues son totalmente absurdos, banales y no contribuyen a crear una atmósfera de investigación. También destaco que los modelos gráficos de los personajes secundarios –figurantes muchos- me han parecido muy reutilizados.

El juego tampoco saca buena nota en contenidos ni extras: No hay ranuras para guardar partidas, no hay multijugador, no hay bocetos, ni videos extras, etc… no hay nada. El juego pelado y ya. En definitiva, un juego que aspiraba a 10, y se ha quedado en 6,5 incluyendo algo de compasión. Por suerte, es corto, que de ser largo, no lo hubiera terminado.


 

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