20140901_181658 Como cada año, tres semillas de marihuana fueron plantadas en sus tiestos allá por el mes de Abril. Su crecimiento fue normal y siguiendo los patrones habituales. Pero algo raro sucedió hará cosa de un mes: Un polvo blanco cubría la hojas de la planta. Sin darle importancia, la cosa fue a peor hasta que me preocupé. Ahora sé que la planta sufría de oidio.

Digo que sufría puesto que ahora se ha recuperado gracias a un tratamiento. El oidio, o también conocido como blanquilla o mal blanco puede hacer su presencia de forma poco apreciable. Incluso pensaba que era polvo de yeso del tan siempre atareado taladro de mi vecino al que tanto amor profesa. El caso es que yendo a más, ese polvo estaba cubriendo gran parte de las hojas de dos de tres de las plantas. Una, por raro que parezca, no se contagió.

El caso es que acudí a mi tienda habitual a pedir consejo, y el propio dependiente me confirmó mi diagnóstico. Me dijo: aplica este anti-oidio hoy mismo rociándolo de arriba abajo sin cortarte. Empapa toda la hoja y deja pasar una semana. Si pasados esos 7 días aún queda algo, vuelve a rociarla. Así lo hice y puedo confirmar que las plantas han sido salvadas. También le recorté las hojas que más presencia del mal blanco tenían.20140916_125306

Eso sí, una vez aplicado el producto, hay que dejar pasar quince días antes de cosechar, pues el producto, que es sístemico, puede permanecer aún en los cogollos. Por desgracia, parece ser que este hongo se está convirtiendo en habitual en los cultivos de esta especie en los últimos años. El verano tan poco caluroso que hemos padecido y la alta humedad han propiciado que yo no sea el único que ha padecido este problema, y rebuscando en la red de redes, parece ser que es algo bastante extendido. Y dicen que la cosa del cambio climático es un cuento chino. Ahora que ya no es reversible, el planeta se deteriora, y el oidio es una causa de ello.

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