DSC_1328Ya hace dos semanas que mi HP Slate 21 llegó a casa y desde entonces no han parado de ocurrir cosas buenas. Definir la Slate21 es difícil: no es una tablet, no es una televisión, no es un ordenador y tampoco es una videoconsola. Pero es un poco de todo eso. Me explicaré.

Digo que no es una tablet, puesto que no tiene batería y sus cuatro kilos y medio no son aptos para apoyarlos en las rodillas. Tampoco es una televisión puesto que sus escasas 22 pulgadas no son suficientes para lo que suele correr por el mercado. No tiene mando a distancia, ni control de contraste ni sintonizador. No es un ordenador puesto que algunas –pocas- funciones habituales de un equipo de sobremesa no pueden realizarse de forma eficaz. Y tampoco es una videoconsola puesto jugar con los controles táctiles en una pantalla tan grande es inviable.

Pero resulta, que sí es una tablet pues tiene Android y pantalla táctil. También podría ser una televisión pues permite ver videos por streaming a todo lujo. También podría ser un PC puesto que salvo un cortar/pegar algo complicado –no como en Windows- puedes escribir y usar ratón conectando los dispositivos como si de un PC se tratase. Y por último, también podría ser una videoconsola pues puedes conectar algunos de los mandos que se comercializan en Internet compatibles con Android. Así pues, no es un producto perfecto para cubrir todas las necesidades, pero se defiende bien en todos los campos. Creo que si tuviera que resumir en una sola frase de qué estamos hablando, podría decir: Es una super-tableta con aspiraciones a ordenador multimedia. No sé. Es difícil definirlo.

Tiene un procesador de cuatro núcleos a 1,8 Mhz, una giga de RAM, 8 de disco SSD y un chipset gráfico basado en Nvidea Tegra 4. Realmente no es nada brillante pero sí suficiente. Eso sí, la Nvidea Tegra 4 corre que se las pela y probando el Dead Trigger 2 se evidencia la gran capacidad de proceso que puede disponer esta super-tableta.

El dispositivo cuenta con lector de tarjetas SD, 3 conexiones USB –una de ellas compartida con el lector de tarjetas- y conector RJ45 para red cableada. Controles de brillo y volumen también. Cuenta con una peana que permite inclinar la pantalla hasta casi tenerla horizontal y así poder escribir en ella como si fuera un teclado. El acabado es fabuloso: blanco brillante con remates grises y elegantes. Sistema de sonido DTS+ con altavoces integrados en la parte frontal inferior, bluetooth 3.0 A2DP y la obligada Wifi.

Ya he dicho que se le puede conectar un teclado y un ratón, de modo que la tableta puede llegar a convertirse casi en un PC de sobremesa. Ver el puntero del ratón en un Android es algo curioso de ver. Al usarlo, reconozco que se me escapa constantemente el doble click. El copiar-pegar es cierto que se antoja algo complicado puesto que su funcionamiento es como el de un teléfono o tableta tradicional: Pulsar largo sobre una palabra y extender la selección. Lento comparado con Windows. Eso sí, la combinación de teclado-ratón y pantalla táctil es una gozada cuando utilizas Word o Excel. Incluso navegar con Chrome resulta maravilloso contando con tantas posibilidades aunque muchas webs detectan Android y te llevan a la versión móvil del contenido. Instalando Dolphin o add-ons para Firefox se soluciona el problema, pudiendo elegir la versión Desktop sin problema.

He probado la conexión cableada a 100 mpbs. Una delicia: la reproducción de video en alta definición mejora sustancialmente comparado con la inhalámbrica. Sus 1920 por 1080 se mueven a las mil maravillas con gran fluidez, colorido y brillo. También he probado el bluetooth 3.0 conectando la tableta a unos altavoces bluetooth. Genial también.Y he probado Clash of Clans, Youtube, Vevo, Google Hearth, Clan TV… una gozada. Casi 22 pulgadas de puro entretenimiento.

También debo destacar los puntos flojos, claro. Ha sido imposible configurar los perfiles múltiples que Android prometió desde la 4.1. A pesar de que las opciones ahí están, configurar usuarios es una tarea imposible: La tableta se cuelga, va todo lento… Una pena. Espero que Android mejore este punto que tan solicitado es entre la comunidad. Otro punto que parece muy contrastado entre los usuarios en el foro de la HP Slate 21 es el fallo al encender la tableta desde suspendido. Una de cada 10 veces, la tableta no arranca; obligándonos a desconectar el cable de corriente o hacer un pulsar-largo de casi 10 segundos en el botón de power para reiniciar el dispositivo. Debo realizar unas pruebas para ver dónde está el problema, pero no soy al único que le pasa.

En definitiva, a la pregunta de ¿Volverías a comprarte este producto? La respuesta es sí. Una pantalla gigante con Android 4.2.2 por 340 euros es un producto muy recomendable.



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