sc_mc07Ahora que la reproducción de música inhalámbrica parece que ha encontrado su lugar en la industria de la alta fidelidad, el bluetooth también se ha ganado un respeto abriéndose paso a codazos. La venta de altavoces autoamplificados bluetooth se ha disparado y muchas estanterías de los supermercados de electrónica de consumo se han llenado de estos dispositivos. De todos los colores, formas y marcas, estos altavoces estéreo son una delicia para los que buscan portar encima un altavoz con mejor calidad que la de sus propios dispositivos móviles. Yo, que no quería ser menos, me he hecho con uno.

Son amante de los auriculares. Lo reconozco. He tenido muchos y más que tendré. Pero reconozco que desde que soy padre, me cuesta bastante aislarme de mi entorno cuando estoy en casa. Tumbado en el sofá o en la cama, disfruto escuchando música. Por descontado cuando salgo a correr o en bici. Pero esa sensación de falta de control de lo que me rodea me está generando cierta angustia. Por eso pensé, ¿y si me hago con un altavocito bluetooth y lo planto en la mesita de noche? Que sea vistoso y decore entre la lámpara, el despertador y la lámpara de lectura. Pues decidí comprármelo, y estoy encantado. Hablo del Panasonic SC-MC07.

De diseño impecable, casi futurista, con acabado brillante y poco voluminoso, el SC-MC07 es una maravilla. Nada más conectarlo me quedé petrificado. La calidad de sonido es tremenda. Hablo siempre entendiendo que es un dispositivo portátil y que sabemos de las limitaciones que eso suponen. Pero es que incluso sus graves son destacables. Un sonido limpio y cristalino es emitido con fuerza y buen volumen.

La conexión es simple, no, lo siguiente: simplísima. Y los 10 metros los cumple a rajatabla. Incluso si por algún motivo el sonido sufriese algún corte, el sistema se puede programar para que sacrifique la calidad por la fiabilidad, de esta forma se puede disfrutar de la música sin los molestos cortes continuos.

Si algo malo debo destacar es la duración de las baterías. Es un consumidor empedernido, y aunque aún no he podido poner pilas recargables de alta capacidad, está claro que debo olvidarme de escuchar más de 1 hora seguida. Pero no voy a pedir tanto.

En resumen, volvería a comprarlo. 26 euros por un altavoz con tecnología inhalámbrica y con un sonido como éste, me parece muy razonable. Incluso hubiese pagado más.

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