The Last of Us (La niña y el papá)

thelastofusCuando leo las noticias recientes sobre todas las especulaciones –cada vez más convertidas en confirmaciones- sobre las llamadas consolas “next-gen”, se me hace la boca agua. En el GameStop escuchaba que el tendero le decía a un ávido comprador –se llevó 3 juegos nuevos- que Sony había suspendido las reservas de la PS4 pues no daban abasto en la fabricación de su nuevo juguete. Y es que más allá de la potencia de las dos nuevas consolas de Sony y Microsoft, son los juegos los que hacen crecer la ansiedad de sus compradores. Gameplays y trailers abarrotan Youtube de imágenes y secuencias de infarto: Watchdog, Call of duty Ghosts, Tom Clacy’s The Division, GTA5, Beyond dos almas… Así que mientras estos juegos sigan apareciendo para las versiones “old-gen” como PS3, ¿quién necesita una PS4? The Last of Us es quizás el mejor juego al que he jugado en mi vida: Gráficos 1080 de impecable diseño, un guión de película y una banda sonora soberbia. Con juegos así, la PS4 puede esperar. Por lo menos un año más.

A algún productor o director de cine se le pondrá la cara roja de vergüenza cuando compruebe que su trabajo es una basura en comparación a The Last of Us. Un guión y desarrollo que supera a casi cualquier –o todas- las películas de cine de gran presupuesto. Una superproducción en el mundo de los videojuegos que marcará un antes y después en el mundo de las consolas. Quizás exagere, seguramente, pero hasta ahora nunca había sentido un juego de esta forma.

Joel y Ellie deben sobrevivir en un mundo en el que no hay nada bueno o malo. Sólo se trata de sobrevivir. Entre monstruos infectados, patrullas corruptas, y villanos, nuestros personajes deberán huir de la locura para salvar sus vidas. Matar no será una opción. La creación de los personajes es increíble. Reciben personalidad y casi hasta alma. Se meten al jugador en el bolsillo, y a pesar de la crueldad de Joel ante las situaciones extremas, su actitud es impecable. El sobrevivir por encima de todo –incluso del bien común- es una prioridad.

La recreación visual es sobrecogedora. Aún guardo en las retinas escenarios como la presa, el lago helado o la ciudad en llamas en el momento de la infección. Esos primeros minutos de juego tan delirantes como dolorosos por las escenas –o la escena-. El detalle y el realismo de la nieve cuando dejas tus pasos, el agua cuando nadas, el mecer de las ramas de los árboles… nada es comparable hasta la fecha. Las texturas son de una calidad de primer orden y las animaciones muy realistas. Sólo en las escenas a caballo he detectado un bug. Es en la zona de la universidad: el escenario no se dibujaba, se quedaba todo en gris y no se renderizaba. Tardó casi 20 segundos y luego yo me encontraba subido a caballo en una zona elevada donde no podía salir. Salir y entrar del juego lo arregló. La inteligencia de los enemigos también es buena, pero alguna vez te encontrabas con un soldado dando vueltas a tu alrededor sin verte. Raro el caso, pero sucede.

El doblaje es impecable, con unas voces reconocibles de películas de buen reparto. Sólo es destacable el fallo del volumen en algunas situaciones. Hay algunas quejas en la red y foros en las que se hace patente que el efecto de lejos y cerca produce problemas de reproducción en la escucha. Yo al usar auriculares por la noche, el defecto queda minimizado. En inglés parece que no se produce.

La banda sonora de Gustavo Santaolalla es de lo mejor. No sé cuántas veces he escuchado la OST, pero no me canso. Me quedo con el tema principal, Home y All Gone (No escape).

El juego, saboreándolo en su justa medida, me ha llevado 22 horas, una cifra muy correcta. El final, aunque algo abrupto, deja mucho abierto. Dicen que los chicos de NaughtyDog ya están preparando The Last of Us 2. Espero que sigan el buen camino que han abierto con Uncharted. Ya ardo en deseos…

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