donkey_kong_country_returnsCreo recordar que compré Donkey Kong Country Returns hará casi dos años. El juego lo compré de oferta y aunque pensaba jugar seguro, lo puse a la cola a la espera de terminar otros que tenía en cartera. La cuestión es que lo empecé hará cosa de un año y poco y aunque han habido grandes vacíos en los que no he jugado y he prestado más atención a otros, me ha costado una barbaridad acabar el juego. Tras terminar New Super Mario Bros Wii quería más de lo mismo, y la verdad es que he disfrutado y sufrido por partes iguales.

Donkey Kong Country Returns no es un juego para niños. Mientras jugaba atascado en algún jefe final, pensaba: ¿Qué mente enferma puede haber diseñado un juego tan endemoniadamente difícil? Y es que a lo tradicional de las plataformas, hay que sumarle pantallas en las que se maneja un cohete o una carretilla minera, y todo en sí, conforma un conjunto de trampas que termina por desesperar al más templado. Sumado con que el control de nuestros personajes con el Wiimote no es todo lo exacto que uno quisiera, puede llegar a ser desesperante.

La calidad gráfica es asombrosa. Realmente muy buena, con coloridos increíbles, animaciones con movimientos fluidos y buen respeto por las leyes físicas. El diseño de las pantallas es muy cuidado y la duración del juego es lo suficientemente larga para colmar al más exigente.

Debo reconocer que para completar el juego he tenido que recurrir a dos trampas: la primera y habitual para mí, es la de consultar Youtube para buscar ciertos lugares y descubrir cómo aniquilar a los malos malosos jefes de cada mundo. La segunda trampa es realmente una trampa: Obtener con un poco de paciencia monedas infinitas para cambiarlas en la tienda por globos. Este truco lo descubrí en plena desesperación del jefe final de juego, con lo que me hace sentir mejor persona sabiendo que el resto del juego me lo he pasado a pelo. ¿El truco? Simple. En la pantalla 2 del mundo de la playa, osea el 2-2, una vez pasado el cerdito de check-point, hay una serie de calamares que salen en dos niveles de altura y que pretenden alcanzarte horizontalmente. Pues bien, si saltas encima de ellos sin cesar y de forma encadenada, su muerte provoca la expulsión de monedas y globos. De esta forma, y dependiendo del estado de nervios en el que uno se encuentre, puede pasarse minutos y minutos recogiendo ayudas que luego pueden ser útiles. Hay vídeos por ahí donde ver cómo hacerlo.

Lamentablemente, y de debido a la falta de títulos para Wii y la compra de la PS3, es más que posible que este sea el último juego que me pase de Wii. Ya en otras ocasiones he mostrado en este blog mi monumental cabreo con la empresa nipona por dejarnos a los que apostamos por la consola blanca, bien colgados. Prematuramente y sin títulos nuevos, nos han condenado a migrar a la competencia. Todos los juegos, mandos, Wiimotion plus qué sólo usamos para un par de títulos, accesorios… todo a la porra. Me limitaré a sudar un poco algún día en familia con el Just Dance2 y ya. Yo perdono, pero nunca olvido: No más Nintendo.

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