La saga de Sano Ichiro no para de crecer en calidad en cada entrega. Con cada libro se enriquece culturalmente, se abre el abanico de personajes y nunca decae el buen ritmo del que comenzó haciendo gala. Nunca pensé que el periodo Edo diera tanto de sí.

La aparición del sucesor del sogún muerto en una casa de citas desata una investigación frenética y contra reloj para descubrir quién es el asesino. Como siempre, el mejor detective de todo Edo, Sano Ichiro, deberá estirar del ovillo con sumo cuidado para evitar todas las connotaciones políticas asociadas al homicidio. Moverse entre espías, chivatos, cortesanas, políticos y malhechores, llevarán a Sano y a su familia a situaciones límite con posibilidad de ejecución. No sólo deberá luchar contra sus enemigos sino también contra el sistema jurídico envenenado del país, que incluso será capaz de acusarle del asesinato.

Si algo me desquicia sobremanera es leer una saga en la que no puedo encontrar alguno de los libros. Es el caso de “El Loto Negro”, que obligado a saltármelo se muestra como pieza clave en la relación entre Sano y Reikko, su mujer. No haberlo leído no me ha provocado mayor problema y no interfiere en la trama del libro, pero sí es cierto que los sucesos que acontecieron en aquél libro parecen de obligada lectura para entender algunas situaciones en el futuro.

Por lo demás, “El diario íntimo de la cortesana” es una obra magnífica. Quizás la mejor hasta ahora de todas, pues aúna intriga, historia, amor, sexo y violencia por partes iguales sin destacar ninguna sobre las otras. Una novela rica en muchos aspectos  y que nos descubre los bajos fondos de los políticos del Japón del siglo 17. Las jerarquías de la prostitución y las costumbres de las cortesanas con sus clientes y cómo la casta política requería –y requiere me temo- de los servicios sexuales de mujeres semi-esclavizadas que anhelan ser liberadas por algún rico hombre.

Es muy interesante también descubrir cómo Hirata se consolida como ayudante de Sano poco a poco. El clásico Batman y Robin, esta vez sí funciona. Jefe y ayudante demuestran cómo se puede trabajar en equipo y respetarse mutuamente. A su vez, Reikko también demuestra sus capacidades como investigadora ayudando a Sano en las artes de la adquisición de información. Un conjunto de personajes que hacen que la obra resulte redonda y acogedora para los lectores de la saga.

La aparición de Glicina también desata mis recuerdos cuando leí Shinju El Amor Prohibido, y el malo maloso está muy bien elaborado en su personalidad y cautiva incluso por su nombre: Relámpago.

Su título original: The Pillow Book of Lady Wisteria

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *