iPod Touch

Quien me ha visto y quien me ve. No hace ni un año que afirmaba que los productos de Apple me importaban un bledo y resulta que en unos pocos meses ya he ido dos veces a la Apple Store con mi tarjeta de crédito. Mi primera incursión en los dispositivos de la marca californiana fue en verano y por la puerta grande con el iPad. Ha sido tan positiva la experiencia que necesitaba poder metérmela en el bolsillo para que me acompañase a todas partes. ¿Cómo se hace eso? Pues con un iPod Touch.

La tableta de Apple es increíble. Y lo afirmo con conocimiento de causa. En menos de seis meses ha superado mis expectativas y gracias a sus cientos de complementos y a sus miles de aplicaciones en la AppStore, cada día se reinventa. Los rumores de la iPad 3 se intensifican cada día que pasa, y la actualización de su IOS a la versión 5.0.1 nos ha traído mejoras sustanciales. Los nuevos iPhones 4S, la nueva versión del AppleTV que está a punto de ver la luz y la bajada de precios de sus iPod Touch están causando mucho revuelo. De hecho, en lo que ha tecnología se refiere, Apple es casi de lo único que se habla. El resto de novedades queda repartido entre los fabricantes de dispositivos Android, que pronto estrenarán nueva versión de sistema operativo, y de la adopción de procesadores con cuatro núcleos. El resto, las migajas se las reparten Microsoft y Nokia que están intentando salvarse aunando fuerzas y poniendo a la venta dispositivos muy interesantes. En los años que llevo en este mundo, creo que nunca he tenido la oportunidad de disfrutar de tantas novedades.

Podríamos decir que un iPod Touch es un iPad 2 con pantalla de 4 pulgadas. Bueno, su procesador no es el A5 de doble núcleo, sino el A4 mononúcleo a 800mhz. Y sí, se nota la diferencia pues la apertura de aplicaciones y la multitarea se muestran algo perezosas cuando llevas el dispositivo algo al límite. La cámara frontal es de una calidad penosa para los tiempos que corren, y la ausencia de GPS no tiene perdón. No hay excusa, son diferencias y desventajas insalvables, y son el resultado de la maquinaria económica y de la obsolescencia programada a la que estamos sometidos. Pero aceptado esto y sopesando los contras y los pros, a nivel de posibilidades estamos hablando de un producto sensacional. Incluso ya he leído en varias revistas especializadas en juegos, que iPod y iPad se sitúan como la tercera y cuarta plataforma más votada para jugar. El primer puesto y el segundo no hacen falta ni nombrarlos, pero el quinto es muy interesante: la Wii.

Y si ha habido un factor que me ha espoleado a la hora de elegir al Touch, ha sido la posibilidad de disfrutar del nuevo IOS. ¡Somos libres! ¡Por fin iTunes sin cables! ¡Por fin iCloud! Las doscientas modificaciones que Apple anuncia respecto a su IOS 4.x, para mí se reducen a media docena más o menos. La más importante es la de volcar contenidos a los iDevices mediante WIFI. Qué gozada volcar música o fotos arrastrándolas en iTunes y ver girar las flechitas de sincronización en la iPad. O hacer una foto en el iPod y verla en unos segundos en el iPad. O poder localizar tus dispositivos en un mapa si están conectados a una red. O el nuevo Mensajes, el WhatsApp de iTunes. O la copia de seguridad en la nube de la configuración del dispositivo. La división del teclado en el iPad cuando la sostienes vertical también es una buena idea. Y finalmente la ventana de notificaciones que tanto le deben a Android, resulta bastante atractiva.

Creo afirmar con rotundidad, que Apple ha entrado en mi vida y lo ha hecho para quedarse.

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