Colapsado, aturdido, desbordado e incapaz. Y no, no es el título del último libro de Juan José Millás, es el resumen de cómo me siento cuando leo la actualidad de los videojuegos. Con cuatro adjetivos soy capaz de transmitir mi falta de tiempo y fuerzas para absorber el ingente aluvión de novedades.

Para empezar comenzaré con el plato fuerte: El desembarco de los juegos en las tabletas Android e IOS. Basta visitar los mercados de ambas plataformas para darse cuenta en pocos minutos que algo grande se está cociendo. Algo tremendamente gigantesco y muy barato. Ahora, mientras escribo esto, puedo estar descargándome Need for Speed Hot Pursuit, Battlefield bad company o Dungeon Hunter desde la AppStore. En el Android Market encontraremos Reckless Racing, Asphant 6 o Bang Bang Racing y con cuatro pulsaciones en la pantalla al cabo de unos segundos ya podremos estar conduciendo un Lamborghini por Miami. La calidad gráfica es muy alta, y aunque no llegue a las cotas de una PS3 o una XBOX -por poco-, su velocidad y colorido es brutal. Los títulos nuevos surgen poco a poco con más asiduidad y no hace falta disponer de una bola de cristal para anticipar su éxito a corto plazo. Porque además cuentan con dos bazas que no tienen sus oponentes consolas: juegos descargables y precios imbatibles. A la porra los DVDs y CDs. A la porra el ir de tienda en tienda buscando ese título que ya no es superventas. A la porra con comprar juegos de segunda mano sin garantías. Y a la porra también pagar precios desorbitados. Os aseguro que relaja sobremanera mandar tantas cosas a la porra y además escribirlo. Pero pongamos un ejemplo. Bueno un punto y aparte no vendrá mal.

¿Cuánto cuesta Need for Speed Hot Pursuit para las distintas plataformas? Lo miro en la web de Game España y tenemos: Para Wii 50€ , para PS3 30€, para XBOX 30€ y para PC 20€. Desconozco el motivo por el que la versión Wii sale tan cara, pero no es un error. El caso es que en la AppStore lo podemos descargar desde casa, sin gastar gasolina, sin perder tiempo, sin tener que hablar con el dependiente de la tienda que bastante tiene con esos granos propios de la pubertad, y sólo por 8€. Bueno, son 7,99 € pero a mí si que me da vergüenza escribir esta estupidez de precios propios de estratagemas marketinianas y también los he redondeado en las consolas. Las horas de diversión están aseguradas en todas las plataformas, la calidad también -se asumen matices- y las ventajas de la versión de IOS son muy evidentes.

Por otro lado, la versatilidad de una tableta para poder jugar allá donde quieras -sí, en el retrete también juego y debe ser muy interesante escuchar desde el otro lado de la puerta una lucha de espadas- abre un nuevo hilo de discusión: ¿Pueden ir haciendo las maletas las Nintendos DS y las PSP? Si los Smartphones ya eran una amenaza para las consolas portables, las tabletas de 7 y 10 pulgadas acabarán con su esperanza de vida. ¿Qué le he comprado a mi hija para su cumpleaños? ¿Una Nintendo DS por 147€ o una tableta de 7 pulgadas con Android por 115? Lo último, claro.

La verdad es que para nada estoy presagiando un futuro incierto y doloroso. Todo lo contrario. Los tiempos cambian y como siempre el dinero cambiará de manos y nosotros, los consumidores nos beneficiaremos. Sony, Nintendo y Microsoft deberán devanarse los sesos para buscar un fórmula que les ayude a redirigir su modelo de negocio o sucumbirán. Un modelo que ya hace aguas sobretodo en el caso de la Wii de Nintendo a la que tanto cariño le he tomado.

La consola nipona ha defraudado bastante las expectativas de todos con la presentación de su Wii U en el festival E3. Vaya cacharro. Esa es la contrapartida que tenían guardada para competir con los accesorios Play Move y Kinect. Tocado y hundido. Sumado a que el número de juegos que salen para Wii va de mal en peor, llegando a una proporción alarmante de 1 por cada 30 de PS3. Pensarán que vamos a estar jugando toda la vida al Mario Kart. ¿Hemos confiado en Nintendo comprando su consola para que nos dejen colgados? ¿A cuántos juegos me voy a quedar sin poder jugar? Muchos, pero algunos de ellos me están destrozando el alma.

Por contra el panorama PC parece que reflota con tarjetas gráficas que superan a nivel técnico a las consolas HD. Por poco más de 100 € puedes adquirir una NVIDIA PCI EXPRESS que te catapultará a más de 50 fotogramas por segundo a máxima resolución. Ver Black OPS a ese nivel impresiona.

Para PC también, estos días se anuncia a bombo y platillo el End Of Nations. Detrás de este título están los padres del Command and Conquer que tantas horas me robó en mi infancia -casi tantas como descubrir mi cuerpo-. Los videos que corren oficiales o no en Youtube son sobrecogedores. ¡Hasta 51 jugadores ONLINE en el mismo mapa! Gráficos increíbles y horas y horas de juego garantizadas.

Otro de los títulos que han visto la luz recientemente es L.A. Noire. Una película de polis buenos en Los Angeles con Aaron Staton -sí, sí, el de la serie MadMen- como protagonista principal a quien tendremos que ayudar a resolver los casos de homicidio. ¿Quién puede superar el coctel de novela negra + magníficos gráficos + Los Angeles?

Para el caso de L.A.Noire incluso había pensado en alquilar la XBOX y comprar el juego. Hasta ahí llega mi desesperación al no poder jugar en mi Wii al título de Rockstar. Pero mientras Nintendo no proponga una consola de alta definición en condiciones y las tabletas no dispongan de un catálogo de juego equiparable a la de Sony o Microsoft, me buscaré la vida terminándome Donkey Kong Returns para Wii y Need for Speed Shift para IOS que en el caso del IPad luce de maravilla. Ya hablaré de ello.

Por cierto, este es el primer post que he gestado y escrito enteramente con Pages en mi IPad. Será el primero de muchos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *