Comprar bondad, generosidad y otras cualidades escasas

Parece ser que algunas empresas comienzan a darse cuenta de que sus empleados, clientes y proveedores no son sólo números. Desde varios sitios leo con sorpresa cómo las grandes multinacionales optan por inculcar algunas cualidades bien vistas en la sociedad en sus empleados. Visto que sus productos ya no tienen más salida, que su departamento de I+D ya no es tan creativo o que sus comerciales ya no venden como antes; pues han decido promocionar su marca mediante algo tan sencillo como ser "buena gente". Esto se traduce en sonrisas hacia sus clientes, buenas palabras hacia competidores o simplemente dar un toque humano en las relaciones que afectan a la compañía. ¿Realmente puede una empresa conseguir eso? Quiero decir, ¿Se le puede pedir a una mujer que limpia el suelo de un centro comercial a las 6 de la mañana que sonría a su cliente? En pocas palabras, ¿Se puede contratar a alguien por disponer de un buen currículo y por contar además con buenas y cordiales relaciones sociales? [...]