El discurso secreto

A renglón seguido y gracias al tiempo libre extra que te brinda el verano, ayer terminé la segunda entrega de la saga de Leo Demidov. Una entrega que comienza como una extensión del primer libro y que dirige al lector a una sensación de continuidad en la que los dos libros podrían ser uno solo con el doble de páginas. La fiereza de la pluma de Tom Rob Smith no baja la guardia en esta continuación, y la calidad tampoco.


Zoya y Elena, las dos hijas adoptivas de Leo y Raisa, no son capaces de olvidar su tortuoso pasado. Leo ya no es el agente que era antes, y su reciclaje se verá ayudado por la muerte de Stalin y el discurso de su sucesor, Nikita Kruschev. Un discurso secreto en el que el Primer Secretario denunciaba los métodos Stalinistas e intentaba procurar un estado de bienestar en la URSS. Se abre así una caza de brujas a aquellos oficiales que realizaron cientos de detenciones y torturas, entre ellos a nuestro personaje principal. Zoya, la hija mayor, no deja de culpar a Leo por la muerte de sus padres, y ese odio la llevará a enfrentarse a sus padres adoptivos. En plena crisis familiar, Zoya es raptada por una antigua detenida por Leo que desea venganza. El chantaje consiste en intercambiar a Zoya por su marido prisionero. Leo deberá enfrentarse a peligros insospechados para recuperar a Lazar cautivo en un campo de trabajo, para posteriormente descubrir que todo es un montaje político en el que él servirá de marioneta. read more

El niño 44

Tumbado en una hamaca cerca de la piscina del hotel, el sol se escondía ya tras las montañas aragonesas. Sus últimos rayos me permitían entreabrir los ojos y ver a la pareja lectora de enfrente. Ataviados con los albornoces blancos del hotel, se encontraban sumergidos en una lectura que les impedía disfrutar del entorno. No me fue difícil entonces comprobar qué les tenía tan entretenidos: ella algo de Umberto Eco, y él leía un grueso libro titulado Agent 6. Mi vista no alcazaba a ver el título de ella, ni el autor de él, pero deduje que eran ingleses. Más tarde, ya en la habitación descubrí que Agent 6 no se había publicado en España y que era la última entrega de una saga sobre un detective ruso. Si no hubiera ido de vacaciones a Biescas, si no hubiera estado alojado en ese hotel, y mi vista no hubiera sido lo suficiente buena para leer la portada de aquel libro, me habría perdido uno de las mejores obras que han pasado por mis manos: El niño 44. La primera entrega de la saga. read more