Un trago antes de la guerra

Mi relación con Dennis Lehane comenzó un domingo por la noche cualquiera hace un mes y medio. Fue culpa de una película titulada "La Entrega". Un film basado en una de sus novelas y cuyo argumento me atrajo nada más verlo: En Brooklyn cada vez que hay partidos de fútbol Americano, un bar es elegido para recibir todo el dinero de las apuestas ilegales. Pero algo se tuerce una noche y alguien roba en un bar toda la recauadación y alguien se enfada mucho. Pero mucho. He comenzado mintiendo, puesto que en realidad, de Dennis ya había visto las también grandes Mystic River, Gone Baby Gone y Shutter Island. Trío de peliculas basadas también en su obra escrita y de gran calado. La Entrega, que es una película francamente buena, despertó en mi el interés sobre este Irlandés cuya saga literaria parecía encajar en mis gustos. Y vaya si lo hizo.