Discos de Febrero a Mayo

Escuchar estos días a Tok Tok Tok no es pura casualidad. Escuché hace 5 ó 6 años “From soul to soul” y de tanto escucharlo esporadicamente necesitaba algo más fresco. Así que “About” llegó con la intención de reafirmar que el grupo alemán conseguirá un hueco en mi corazón. Primero como quinteto y luego como trío, […]

Crysis 3 (me encanta el nanotraje)

Hace 11 años tuve la oportunidad de jugar a la primera entrega de lo que sería una gran saga y la desperdicié. Por aquel entonces los shooters comenzaban a estar en su apogeo, pero yo saltaba de juego en juego sin prestar demasiada atención a un juego de tiros en la selva que trataba de un tipo raro con un traje de no sé qué. Ese juego, resultó ser el comienzo de una serie de éxitos acumulados bajo el nombre de Crysis. Ahora, y gracias a que en PSN Plus nos ha incluido Crysis 3 dentro de los juegos del mes de Agosto de 2014, he decido probar y aprovechar la oportunidad que perdí. La experiencia ha sido harto gratificante, y a resultas de las 6 horas de juego, me siento afortunado de haber completado un juego al que no le daba muchas opciones a priori.

Un trago antes de la guerra

Mi relación con Dennis Lehane comenzó un domingo por la noche cualquiera hace un mes y medio. Fue culpa de una película titulada "La Entrega". Un film basado en una de sus novelas y cuyo argumento me atrajo nada más verlo: En Brooklyn cada vez que hay partidos de fútbol Americano, un bar es elegido para recibir todo el dinero de las apuestas ilegales. Pero algo se tuerce una noche y alguien roba en un bar toda la recauadación y alguien se enfada mucho. Pero mucho. He comenzado mintiendo, puesto que en realidad, de Dennis ya había visto las también grandes Mystic River, Gone Baby Gone y Shutter Island. Trío de peliculas basadas también en su obra escrita y de gran calado. La Entrega, que es una película francamente buena, despertó en mi el interés sobre este Irlandés cuya saga literaria parecía encajar en mis gustos. Y vaya si lo hizo.

Las tabletas enterradoras de ordenadores portátiles

Adaptarse o morir. Los dinosaurios no se adaptaron y desaparecieron. Ahora les toca superar la prueba a los ordenadores portátiles. Pero ya han muerto. Siguen colmando anaqueles y expositores de grandes superficies comerciales alardeando de ser primicia. De todos los colores, tamaños y precios, aún no saben que han muerto. Lentamente se han visto superados por los teléfonos inteligentes y las tabletas y ahora sus finos diseños y atractivos plásticos ya no son reclamo más que para aquellos que aún llevan jersys con rombos y lucen bigotes tan espesos como dura es su mollera. Si además quieres dotar a tus dispositivos móviles de agilidad al teclado, entonces los teclados bluetooth o las fundas que integran teclado son el accesorio definitivo. Y de eso os quiero hablar: de cómo he sustituido mi portátil sin haberme casi dado ni cuenta.

Haley Wilde AKA Gia DiMarco. La historia de una transformación y un caso de éxito personal.

Hace aproximadamente doce años, Haley Wilde colapsó Internet con sus vídeos y fotos. Los que acostumbran o acostumbramos a ver porno -sí, yo también lo hago-, alucinábamos con su belleza y naturalidad. Multitud de escenas domésticas con su novio y vídeo-shows muchos en solitario, catapultaron a ese chica de poco más de veinte años al estrellato. Pasados esos doce años, descubro ahora que sea ha cambiado el nombre artístico por Gia DiMarco. Y me he quedado estupefacto con su nueva vida: se ha pasado al porno de alto voltaje y ha sido madre. Electrocutante.

Thief (el ladrón solitario)

Si fuera profesor y tuviera que explicar a mis alumnos el significado de la expresión "Luces y sombras", sin lugar a dudas les pondría un ejemplo: el del juego Thief. Y es que después de terminar de jugarlo, uno tiene la sensación de haber estado ante una obra de arte y un fracaso. Las dos cosas. He leído que la crítica especializada se ha cebado con él, pero no tengo ningún género de duda de que se lo merece.

Comprar bondad, generosidad y otras cualidades escasas

Parece ser que algunas empresas comienzan a darse cuenta de que sus empleados, clientes y proveedores no son sólo números. Desde varios sitios leo con sorpresa cómo las grandes multinacionales optan por inculcar algunas cualidades bien vistas en la sociedad en sus empleados. Visto que sus productos ya no tienen más salida, que su departamento de I+D ya no es tan creativo o que sus comerciales ya no venden como antes; pues han decido promocionar su marca mediante algo tan sencillo como ser "buena gente". Esto se traduce en sonrisas hacia sus clientes, buenas palabras hacia competidores o simplemente dar un toque humano en las relaciones que afectan a la compañía. ¿Realmente puede una empresa conseguir eso? Quiero decir, ¿Se le puede pedir a una mujer que limpia el suelo de un centro comercial a las 6 de la mañana que sonría a su cliente? En pocas palabras, ¿Se puede contratar a alguien por disponer de un buen currículo y por contar además con buenas y cordiales relaciones sociales? [...]

La mujer que no bajó del avión

“La mujer que no bajó del avión” es un libro que con sólo leer el argumento uno queda ya prendado. Ni que sea por curiosidad: un hombre viaja de vuelta en avión a Barcelona desde Roma. Ya en la terminal de El Prat su maleta no aparece en la cinta. Esperando y esperando, otra maleta da vueltas sin que su dueño la recoja. Cuando finalmente aparece la suya, decide llevársela y ver qué guarda dentro. Bernal es un tipo sin mucho que perder. En realidad, lo ha perdido todo. Su viaje a Roma no fue como esperaba y volver a Barcelona a vivir refugiado en casa de su hermano no era muy esperanzador. Aunque para alguien sin pareja ni hijos, ni trabajo ni vivienda… una maleta puede resultar demasiado goloso.[...]

Asus Zenfone 5

No voy a egañar a nadie: que cambiase de teléfono móvil hace una semana sólo fue por un motivo, mi Sony Xperia SP feneció. Algo relacionado con la batería provocaba que el móvil se resetease ante la menor demanda de intensidad. Esto era desde una llamada a un simple mensaje de texto. Conectado a la corriente todo bien, pero en el bolsillo bajar del 95 porciento de batería me llevaba a maldecir al fabricante japonés. Cambiar la batería no era viable, pues al encontrarse integrada en el terminal, me veía obligado a desmontar no se cuántos tornillos, conectores y plásticos. Ver cómo alguien lo hacía en un video, me llevó a valorar muy mucho mi atrevimiento; desmontar, cambiar batería y montar no me suponía ninguna garantía de éxito. Además, tendría que gastarme casi 30 euros en la batería. No lo veía claro. Así que como si teléfono no puedo vivir -de hecho, casi ni existo-, pues me lancé desesperadamente a la busca y captura del móbil ideal. Y eso, para alguien como yo siempre es difícil. La relación precio-prestaciones me obsesiona sobremanera, así que os cuento qué me llevó al Asus Zenfone 5.[...]