VinylLOVE

Quien me lea con regularidad conocerá mi gusto por la alta fidelidad y la música. También  se habrá dado cuenta de que me preocupo por los distintos formatos de audio y de sus cualidades. Finalmente, también será conocedor de mi interés por las tabletas y en especial por la de Apple. Pero lo que seguro que no sabrá es la App que descubrí ayer y que está conmocionando mis ya de por sí alteradas neuronas: VinylLove. 

Desde este pasado verano, el iPad está robando protagonismo poco a poco a mi fiel amigo iPod como reproductor de música en casa. No cabe duda que la partida la tenía ganada desde un principio, puesto que su gran pantalla y su conectividad Wifi ya hacían entrever que predominaría a corto plazo. Primero con unos tímidos y frustrantes escarceos con la App Ipod y iTunes. Luego llegó Serve to Me que aún vigente, se encabeza como una App muy del tipo contigo-para-toda-la-vida, pues disponer de toda tu discografía accediendo al disco de red por Wifi es motivo suficiente para ganarse el adjetivo de maravillosa. Unido a que es capaz de mostrar la carátula del disco mientras se reproduce y que acepta casi cualquier formato -incluido FLAC-, convierte el iPad en una jukebox infinita. Y a medio camino entre ambas Apps, descubro VinylLove. read more

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Homicidio, un año en las calles de la muerte

Me resulta interesante observar en la playa a los bañistas con sus caras escondidas detrás de los libros. Al refugio de la sombrilla o a pecho descubierto al calor del sol, entre chapuzón y chapuzón, los lectores devoran las páginas. Emparejar la personalidad del lector con el autor o el título del libro es un ejercicio refrescante y estimulador, y fue así como “Homicidio, un año en las calles de la muerte” de David Simon me sedujo.

A mi juicio, alguien en la sesentena que lee una novela negra en la playa, lo hace por verdadero interés. Deduzco también que es un lector no casual, pues el grosor del libro, a más de uno le tiraría para atrás, y el esfuerzo hercúleo que supone avanzar en sus casi 700 páginas de dolor y miseria humana, requiere de cierta experiencia en la temática. Pensé, que si el punto de libro había superado el 50%, aquel lector embadurnado en bronceador estaba disfrutando y sabía lo que leía. No es la primera vez que me pasa, aquella joven con aires intelectuales leyendo en topless boca abajo, me llevó a Tokio Blues. Y aquella otra pareja que alternaba el juego de palas con la lectura hace unos años, me llevó también a El Origen Perdido. read more

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Wye Oak

Quizás porque son de Baltimore, o por su sencillez, o por sus videos en Youtube, o por sus pegadizas melodías, o por ser poco conocidos o por su frescura. Me faltan conjunciones coordinadas para explicar por qué Civilian, el último trabajo de Wye Oak, gira y gira sin parar en mi iPod.un video en directo en un balcón en Amsterdam. En esa ocasión, sólo necesité un puñado de acordes para darme cuenta de que estaba ante algo grande. El video es conmovedor: un atardecer en la ciudad de los tulipanes, el viento sacudiendo el pelo de Jenn Wasner, un tímido Andy Stack que por vergüenza o falta de costumbre no mira a la cámara y Civilian poniendo banda sonora a casi 4 minutos de éxtasis. Imagino fuera del alcance del objetivo de la cámara, un par de cervezas tibias en un pequeña mesa a sus pies, quizás algún cigarrillo languideciendo en un barato cenicero, y sus maletas de viaje aún sin deshacer sobre las camas de un céntrico hotel. read more

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Intimidad

Hace 10 años en un trayecto en tren de Valencia a Barcelona me leí Siempre es Medianoche, de Hanif Kureishi. El libro, que consta de unos pocos relatos cortos, me gustó, e impulsado por ese recuerdo decidí leer Intimidad. Una obra que precisamente vio la luz dos años antes que la primera mencionada, pero que yo he descubierto ahora. Este escritor británico vuelve a entristecerme el panorama sentimental.

El libro versa sobre una idea tan simple como dolorosa: el protagonista, Jay, decide abandonar a su mujer y a sus dos hijos e irse para siempre. El último día y la última noche antes de abandonar todo aquello por lo que ha luchado, serán narrados página tras páginas para justificar sus motivos. En cierta forma, duda si hacerlo o no durante todo el libro, pero la decisión de irse a vivir al piso de su amigo Víctor, y dormir sobre un colchón en el suelo de una sucia cocina, es irrevocable finalmente. Atrás dejará seis años en común con Susan, una hermosa casa y unos hijos a los que adora. Pero no puede soportar vivir ni un solo día más con alguien a la que no soporta. De hecho, es mutuo. La rutina y la comodidad pierden la batalla ante la idea de volver a sentirse vivo, a recuperar la ilusión. read more

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Modern Family

20111018-223145.jpgDicen que al reír ponemos en marcha 15 músculos de la cara y unos 400 en todo el cuerpo. Pues bien, con Modern Family nos lo ponen fácil, pues las risas y el humor inteligente están presentes en cada capítulo, y casi en cada minuto.

No sería sincero si no reconociera que uno de los incentivos para comenzar a ver la serie fue Sofía Vergara. Todo una mujer y con más curvas que las carreteras de Hollywood. Y tampoco debo ocultar mi decepción en los primeros capítulos. Creo que al sexto casi tiro la toalla, pero así como en los libros debes intentarlo al menos en un 30% de sus páginas, en una primera temporada de una serie nueva, creo que el umbral alcanza la decena. E hice bien, la serie arranca no muy allá pero toma calidad e interés de forma progresiva, llegando a cotas de muy altas. Muy recomendable. read more

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Echo Park

Desde “El vuelo del ángel” que Connelly no nos regalaba una obra tan buena. No quiero subestimar el resto, pero siempre hay alguna entrega que brilla más que las demás. Es el caso de “Echo Park”.

Como siempre, el libro arranca de forma magistral, con hechos que sucedieron 13 años antes y cuyo caso no pudo ser resuelto por falta de pruebas. La tozudez de Harry, le obligaba a reabrir el caso año tras año para revisar pruebas e investigar posibles culpables. Sin nuevas pruebas, Harry se consumía buscando algún detalle que se le escapase. Algo que tenía delante suyo y que era incapaz de ver. La pista definitiva que iniciase un nuevo punto de vista. Como cuando en 2005 descubrieron una cinta polvorienta en la Biblioteca del Congreso en Washington DC. Quien la encontró, supo que era algo especial. Nadie se lo hubiera dicho, pero estaba ante una grabación en directo inédita de John Coltrane y Theloniuos Monk del 57. Pero él supo verlo. En manos de cualquier otro, quizás esa grabación se hubiera quedado para el resto de la historia metida en una caja. read more

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Bicampeón a los 24 años

A falta de cuatro carreras, el domingo pasado se sentenció el mundial de F1 en Japón. Sebastian Vettel se ha convertido en el bicampeón más joven de la historia. Fernando, que aún lucha por el subcampeonato con Button y Webber, le retaba: “A ver quién será el tricampeón más joven de la historia”.

El mundial de F1 ya tiene ganador, y si Vettel lo ha conseguido de forma tan contundente es por sumar más de 100 puntos respecto al segundo clasificado. Con esa diferencia, ayer en Suzuka se proclamó matemáticamente campeón del mundo. La suma de piloto, más coche y equipo no podía ser mejor. La fórmula perfecta. Ni un error gran premio tras premio, el alemán ha consolidado sus cualidades clasificando los sábados con una precisión inhumana, y disputando las carreras los domingos con la cabeza fría y los nervios de acero. El que fue campeón por los pelos en el 2010, ahora lo vuelve a ser. Pero ahora el niño rubio de ojos azules se ha hecho mayor. read more

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Tokyo Blues

Y el frío llegó. Ayer por la mañana a las 8:00 el frío se hizo notar como muestra de que el otoño llegó hace unos días. Y al igual que en el otoño de Tokyo Blues, la vida después del verano resulta triste. Una estación del año también maravillosa en muchos aspectos, pero algo deprimente siempre. Leer la obra de Murakami estos días no me ha ayudado demasiado en lo que a positivismo se refiere, pero reconozco que es de esos libros que cambian a las personas para siempre.

El libro nos muestra los años de universidad de Watanabe, un chico de apenas 20 años que descubrirá como muchos de nosotros hicimos, el despertar del amor y la sexualidad. Pero su historia a diferencia de muchas otras, estará marcada por el dolor y la pérdida de todos a los que ama. El suicidio marcará profundas huellas en su vida haciéndole descubrir la importancia de los valores y el respeto. Haruki nos narra con gran delicadeza cómo las dudas que envuelven la vida de Watanabe se resuelven a base de desgracias. Pero tampoco sería justo concluir o resumir el libro como un libro triste. La historia entre Watanabe y Naoko es bella. Es una historia de lealtad, de amor verdadero más allá de los mal entendidos. Tampoco quisiera ningunear a Midori, una chica sensacional y espontánea. Su deliciosa excentricidad no puede pasar desapercibida para mí, rindiéndome tanto o más que con Naoko a sus encantos. Para mí, con su forma de vida, es la verdadera revelación del libro. read more

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Panorama Gamer

Colapsado, aturdido, desbordado e incapaz. Y no, no es el título del último libro de Juan José Millás, es el resumen de cómo me siento cuando leo la actualidad de los videojuegos. Con cuatro adjetivos soy capaz de transmitir mi falta de tiempo y fuerzas para absorber el ingente aluvión de novedades.

Para empezar comenzaré con el plato fuerte: El desembarco de los juegos en las tabletas Android e IOS. Basta visitar los mercados de ambas plataformas para darse cuenta en pocos minutos que algo grande se está cociendo. Algo tremendamente gigantesco y muy barato. Ahora, mientras escribo esto, puedo estar descargándome Need for Speed Hot Pursuit, Battlefield bad company o Dungeon Hunter desde la AppStore. En el Android Market encontraremos Reckless Racing, Asphant 6 o Bang Bang Racing y con cuatro pulsaciones en la pantalla al cabo de unos segundos ya podremos estar conduciendo un Lamborghini por Miami. La calidad gráfica es muy alta, y aunque no llegue a las cotas de una PS3 o una XBOX -por poco-, su velocidad y colorido es brutal. Los títulos nuevos surgen poco a poco con más asiduidad y no hace falta disponer de una bola de cristal para anticipar su éxito a corto plazo. Porque además cuentan con dos bazas que no tienen sus oponentes consolas: juegos descargables y precios imbatibles. A la porra los DVDs y CDs. A la porra el ir de tienda en tienda buscando ese título que ya no es superventas. A la porra con comprar juegos de segunda mano sin garantías. Y a la porra también pagar precios desorbitados. Os aseguro que relaja sobremanera mandar tantas cosas a la porra y además escribirlo. Pero pongamos un ejemplo. Bueno un punto y aparte no vendrá mal. read more

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Cosas por las que llorar cien veces

La vida de Fujii podría ser la mía. O la de cualquier hombre corriente y moliente. No es una súper estrella de la música, ni ha triunfado en las finanzas, ni está casado con una famosa del celuloide. Simplemente, se dedica a lo suyo: diseñador de planos en una empresa cualquiera. Mientras, su vida fluye y se enamora de una chica.

No había leído nada hasta ahora de Kou Nakamura y debo reconocer que me atreví con Cosas por las que llorar 100 veces, por su título. Su argumento me dio el último empujón y me decidí a leerlo: “El protagonista y narrador de la historia es un joven japonés. Él y su novia deciden ir a vivir juntos para probar su convivencia después que él la pidiera en matrimonio y ella sugiriera primero un periodo de prueba. Poco después de esto, ella enferma de un cáncer. Debe ingresar en el hospital y él la acompaña siempre que puede, hablan de todo, se aman tiernamente, hasta que ella muere. Un tiempo después él encuentra un cuaderno suyo en el que ella había escrito su… sí quiero”.
El libro comienza con un retroceso en la vida de Fujii para recordar sus años de estudiante en la universidad. Al enfermar la perra Book –la encontró en la puerta de una biblioteca- y tener que visitarla a casa de sus padres, le llevará a explicarnos su época adolescente. He conectado con el protagonista principalmente por su forma de vida. Una de sus aficiones era la de montar en moto con la perra dentro de la chaqueta y llegar al río para fumarse un pitillo. ¿Acaso necesitamos más? Ya viviendo independientemente y con la edad suficiente para ocupar un puesto de trabajo, Fujii decide restaurar su moto aparcada durante 4 años y sacudirle el polvo. Hacer sonar su motor de dos tiempos, puede que haga mejorar la salud del animal, se decía. Y lo hizo. A partir de ahí, se acabaron las buenas noticias. Ya viviendo con su novia, ésta enferma con un cáncer que acabará con su vida dolorosamente. El proceso desde la detección de la enfermedad hasta que deja este mundo cubrirá casi la totalidad del libro. Desgarrador. Lamentablemente no es desconocido para casi nadie lo destructivo que es el cáncer, pero verlo progresar en el cuerpo de tu ser querido es demoledor. Los meses previos a la enfermedad de Yoshimi nos permitirá a los lectores comprender la relación que mantenían ellos e incluso enternecerse con el descubrimiento del amor y el compartir las tareas de la casa. Esas páginas, hacen identificarnos a todos con los protagonistas, de modo que enseguida nos encariñamos con Fujii y Yoshimi. Nunca fueron nuestros amigos, pero comprendemos su dolor. Las pocas hojas finales de la obra, nos mostrarán a un Fujii hundido durante varios años y cómo finalmente encuentra fuerzas para rehacerse. Realmente el libro no goza de un argumento muy complejo. Quizás incluso peca de simplista. Lo hemos leído otras veces en los periódicos, o contado por boca de un familiar o amigo. No es una historia reveladora. Es directo y conciso. Pero es precisamente esa sencillez la que engrandece la obra de Kou Nakamura, que describe perfectamente la felicidad que se apaga poco a poco para terminar en dolor. Es un libro difícil y realmente lloré. Bastante diría. La tragedia es absorbida por la pareja de Yoshimi y también por la de sus padres. El dolor de enterrar a una hija creo que no se puede superar. Rehacerte sí, pero superarlo, nunca. Solo intentar imaginármelo me produce un nudo en el estómago. Recomendar o no el libro dependerá del estado anímico del potencial lector. Pero en esta época tan jovial y veraniega que atravesamos, una lectura amarga no lo es tanto. Encajar en nuestra lista de libros pendientes un título como éste, nos hará comprender mejor lo que la vida nos puede dar. Y también arrebatar. Si tuviera que resumir con cinco palabras Cosas por las que llorar 100 veces, lo haría como: La vida en estado puro.
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