The Turing Test

imagesThe Turing Test dicen los que no han jugado, que es un juego que se parece a Portal -imagino un juego con puertas que te transportan de un lugar a otro desatomizándote y volviéndote a atomizar en destino-. Yo no tengo ni idea, de hecho, creo que quizá tengan razón, pues la idea es ir superando niveles mediante la utilización de varios mecanismos que nos permitirán abrir una puerta que nos dejará pasar al siguiente nivel. La idea principal es utilizar el ingenio para que Ava, nuestra astronauta cautiva en una nave gigante llamada Europa, pueda escapar de una AI que controla todo. Él es Tom, que haciéndose amigo nuestro, desvelaremos que sus planes están programados para proteger a la tierra del milagro descubierto por los tripulantes: la vida eterna.

Lo primero que llama la atención del juego es el nombre. La cosa no tiene tanto misterio si nos acordamos del gran FÍSICO Alan Turing, padre de la teoría de la Habitación China. Una prueba mediante la cual demostraba que cualquier Inteligencia Artificial puede emular el comportamiento de un ser humano si se le programa adecuadamente. El caso es que lo que una AI no puede hacer es salirse de sus raíles. Aquello que no se le proporcione a la máquina, esa información que no se le de, la convertirá en algo insatisfactorio. Y el juego va de eso, de que nosotros como humanos -y jugadores- nos devanemos los sesos para improvisar e ingeniar la forma de utilizar el entorno de gorma imaginativa y superar cada nivel. La dificultad es media, y salvo el último nivel de todos -el jefe final que diría-, se pueden resolver meridianamente bien los niveles. Son bastantes, pero pasan a buen ritmo.

Mientras superamos puertas, Tom nos invitará a la reflexión con diálogos elocuentes y propuestas sobre la humanidad y las máquinas. La música relajante y los escenarios minimalistas nos acompañarán durante el juego para que las casi 10 horitas que me han llevado superar todas las habitaciones, se conviertan en un paseo.

La ambientación espacial está conseguida regularmente, pues apenas tomamos consciencia de lo que rodea la nave. Casi sin ventanas ni puertas al exterior, los creadores han convertido la nave en simplemente un decorado poco creíble pero funcional para su propósito. La trama que adereza nuestra particular aventura, tampoco no llega a convencer, por lo que suena más a excusa que a argumento. Eso sí, quien ha diseñado los niveles, necesita descansar y dejar el café. En definitiva, un viaje agradable para los casi 10 euritos que pagué.

Nic Pizzolatto

GalvestonImpulsado por la calidad de la primera temporada de True Detective, decidí saber más sobre quién era el motor de esta fantástica joya de la televisión. Detrás de las cámaras y poniendo cerebro, se encuentra Nic Pizzolatto, autor de varios trabajos y que se encargó en este caso de regar de buena gasolina las magistrales interpretaciones de Woody Harrelson y Matthew McConaughey. Una primera temporada insuperable que me arrastró a Galveston, la primera novela de Nic. Pero vayamos por partes.

Describir todo lo que emana de Nic es un buen ejercicio para desarrollar nuestro vocabulario: tabaco, cerveza, bourbon, humedad, sudor, pólvora, música country, rabia, deseo, oscuridad, dolor, dulzor, sangre, tripas, cocaína, marismas, pantanos, cuchillos, bigotes, perfume, sexo y calor. Y esto es así en cualquiera de los formatos que adquieran sus creaciones, en TV o en novela.

La primera temporada de True detective cuenta con un extraordinario tema de apertura de The Handsome Family: “Far from any road”. El dúo compuesto por el matrimonio country, interpreta una de sus obras cumbre para embriagar cada episodio con Louisiana en estado puro. Este tema forma parte del álbum Singing Bones compuesto en 2003, y es acompañado por unas imágenes de cabecera que resumen artística y excepcionalmente toda la temporada.

No pienso recrearme en el argumento ni las interpretaciones de esta primera true-detective-woody-harrelson-matthew-mcconaugheytemporada. Baste decir que pocas veces quedo tan prendado de una creación tan perfecta en todos sus aspectos. De la segunda temporada ya hablaré cuando la complete. Con solo dos capítulos no puedo formarme una idea, pero ya anticipo que HBO no nos defraudará. Dicen que no habrá tercera temporada. No me preocupa… que me quiten lo bailado.

Y llegamos al punto álgido donde pienso recrearme: Galveston. No tengo claro si es su única novela, ciertamente. Parece ser que sí, pero también hay una recopilación de relatos cortos que corre por ahí. Debo averiguarlo. Galveston es una novela desgarradora. Directamente. Llena de violencia y fracasos encadenados. Todo arranca con nuestro personaje; un tipo que se encarga de realizar trabajos sucios si le pagan bien. Es un matón, no cabe duda, pero también tiene corazón si buscas bien. Un socio le manda un trabajo que resulta ser una emboscada de la que sale con vida de milagro. En su huida rescata a una prostituta y juntos deciden huir lejos. Lo más lejos que les puedan llevar un puñado de dólares.

La relación entre nuestro protagonista y la fulana marcará todo el resto de la novela, donde descubriremos la vida de ambos uniendo fragmentos de dolor, fracaso y tristeza. La obra es esto, tal y como lo cuento. No busques más. Es en realidad un ejercicio de revisión interior donde cada personaje se abre en sincera relación para confesar su desgarrador pasado. No hay secretos entre dos desconocidos que deciden salvar sus vidas a la desesperada. Huyen no solo de quienes quisieron matarlos; huyen de sus propias vidas en busca de un futuro que nunca consiguieron encontrar allí donde habitaban.

Las páginas vuelan sobre mis dedos y mis ojos apenas pueden seguir el ritmo de mis emociones, que empujan y empujan atropelladamente a saber más en cada párrafo. Es un ritmo frenético y demoledor, donde cada página te reserva oscuridad y miedo. También esperanza no encontrada. Pero en definitivamente es una novela muy pura. Magistralmente escrita, Nic maneja el lenguaje como un muñeco roto bailando a ritmo country. La brutalidad de las agresiones es violenta y salvajemente escrita. El sexo es sucio y primitivo. Las vidas son tristes y desesperadas donde superar cada día es un reto. No hay oportunidad para nadie en Galveston.

Pizzolatto prácticamente ha inaugurado un estilo nuevo: no es policiaco, no es novela negra… es Nic.

Agua salada

AguaSalada“En el verano de 1963 yo me enamoré y mi padre se ahogó” es la forma con la Charles Simmons decide arrastrarnos a leer su novela publicada en mayo de este mismo año por la editorial Errata Naturae. En la portada dos hombres nadan sobre aguas cristalinas para dar nombre al título de la novela “Agua Salada”. La obra asegura explorar todos los lazos de amor posibles en la vida humana y puedo constatar, que ahora que he cerrado el libro y escrito estas líneas, estoy convencido de que lo ha conseguido. En mi opinión no es una obra tan excelente como la celebran las críticas y tampoco creo que sea digna de comparación con autores de renombre, pero es cierto que hay algo poderoso en es fácil de reconocer desde las primeras páginas. Merece la pena prestarle atención.

Todo lo que pueda suceder en el libro, tiene un fondo marino y veraniego. Pasar un verano en la playa es algo mágico, y cuando esa magia se encuentra con el amor, suceden cosas asombrosas. Y Charles trata con buena pluma de trasladarnos al centro de la historia donde los paseos en velero, la luz de la luna reflejada en el mar, el calor nocturno y la arena fina, nos envuelve en la historia de un adolescente que descubre el amor. El autor no solo se limita a revelar los sentimientos del chico a través de la chica de la que se enamora, sino también a radiografiar la relación con su padre y su madre. Un amor incondicional y de auténtica admiración -casi devoción- por un padre que le sirve de modelo de vida y por una madre consumida por los celos matrimoniales y que trata de vivir a flote gracias a su hijo y por su hijo.

Y es en ese verano, que en la casa de la playa, una madre y su hija llegan a la casa de invitados. Ambas se encargarán de despertar todos los fantasmas y de revolver en la conciencia de la familia. Aquellos que les rodean, son testigos de unas vidas que se lanzan a los brazos del deseo meditado y que acabará por destruirles.

Basta decir que en apenas 170 páginas, el escritor consigue aunar todo aquello que nos mueve en lo tocante a lo emocional con gran maestría y condensación. Su estilo es directo, rápido y sin contemplaciones. Los sucesos te impactan en el pecho sin mediación para terminar con gran desgarro y salvajidad. Tiene mucho de drama, pero por encima de todo es una declaración de pasión adolescente y de traición dolorosa.

También me sorprende que la editorial permita la reproducción parcial o total de la obra siempre que no sea con propósito lucrativo. En contraposición a la mayoría de editoriales en las que no se permite absolutamente nada, Errata Naturae te ofrece algo que hasta ahora no había visto y me pregunto cómo el resto de editoriales encajan esta posición. Como lector comprendo que Errata abre las puertas al préstamo bibliotecario de pleno o incluso a su fotocopiado personal. Estoy perplejamente entusiasmado.

Sylvia

Sylvia_CelsoCastroEscrito de tú a tú, Celso Castro con un estilo muy personal nos sumerge en la sumisión del amor sin concesiones por alguien que no es correspondido. Pero también recorre el desamparo de la sociedad, los caminos del hastío intelectual y la sobreprotección de una madre. Un cócktel servido frío y con dolor.

Lo primero que me hizo torcer el gesto fue la falta de letras mayúsculas y signos de puntuación. Quizá la máquina de escribir de Celso estaba mutilada, desgarrada del sentido de la ortografía o simplemente el escritor es un cantamañanas. El caso es que el escritor brigantino no ha hecho más que entorpecer la lectura de quienes apenas podemos distinguir el final de una frase o el nombre de alguien, pues todo queda reducido a un magma de letras y eructos todo escrito a la carrera. Y no digo que le perdone tanta osadía, pero es verdad que Celso tiene buena prosa a pesar de todo. Buen léxico, mejor exploración del lenguaje y flirteos poetas, conforman una historia bien servida y rápida. Un libro de amor infantil con unas gotas de complejo de Edipo y cargado de mala maduración personal.

En apenas 120 páginas, el autor es capaz de ponernos en los zapatos de nuestro desgraciado personaje para sentir y llorar sus penas. Es incapaz de olvidar a Sylvia (fíjate, nombre propio con mayúscula), cuya mujer le supera en bastante en edad y en egoísmo. Ella va a lo suyo y reparte su amor entre nuestro protagonista y un poeta viejuno. Este hecho provocará lágrimas a mares y sufrimiento sin interrupción, pero orquestadamente para que también haya espacio para la felicidad y así la recaída sea más fuerte.

Realmente, un servidor puede llegar a sentir casi el mismo amor-odio por Sylvia que siente nuestro personaje. La transferencia de emociones se completa con éxito en tan pocas páginas, deseando incluso saber más. Se me antoja corto el libro aunque con este final abrupto, no es difícil anticipar más crueldad ajena.

Little Big Lies

LittleBigLiesEstrenando la suscripción de HBO este mes de septiembre, y prácticamente por puro azar, fui a parar a Little Big Lies. Si alguien se hubiera dignado en traducirlo, su atrevimiento vendría a ser algo así como “Pequeñas grande mentiras”. Aunque el argumento no parecía gran cosa, el elenco rebosaba de calidad, la ubicación geográfica resultaba estimulante y no lo vamos a negar… la música de apertura de la serie te atrapa sin remisión. Luego resulta que esta pasada semana, la serie ha arrasado y ha sido gran protagonista en los premios Emmy por lo que me reafirmo -no solo porque lo digan los críticos- en que estamos ante una miniserie de calidad.

Monterey es escenario de la historia de cinco familias encabezadas por también cinco mujeres que guardan un secreto. La serie de siete capítulos arranca en el escenario de un crimen donde no somos informados de quién es el desgraciado que ha dejado este mundo. Todo parece indicar que algo se fue de las manos en una fiesta de padres de alumnos y que aunque no volvamos al escenario del crimen hasta el último capítulo, algunas pinceladas entregadas con sabiduría a cuenta gotas en cada capítulo, nos llevarán a dudar hasta de un niño de 7 años.

Voy a aprovechar que se han entregado premios Emmy, para nombrar las bondades de la serie: para empezar Nicole Kidman: grandiosa. Como siempre, llena la pantalla en este caso como mujer maltratada. Por si fuera poco, Laura Dern nos regala sus sonrisas una vez más como madre de una hija que sufre agresiones en el colegio. Ambas se han llevado premio. Luego tenemos a Reese Whiterspoon que no se ha llevado premio a pesar de merecerlo. La artista encarna a una mujer implicada con la comunidad y nexo entre las protagonistas de la historia. Es el aceite que engrasa Monterey. También tenemos a su exmarido que ahora vive con una exótica profesora de yoga con el que comparte custodia de hijos. Y finalmente tenemos a la rarita que llega al pueblo con su hijo y con un oscuro pasado. Ésta es acogida en el seno “familiar” de la comunidad del colegio y aportará un tono gris entre tanto color y sofisticación. Porque si algo no falta, es gusto y vestuario elegante. También ha habido premio para eso.

Y el último premio se lo ha llevado la banda sonora. Imagino que no solo a la deliciosa pieza de sintonía de entrada de Michael Kiwanuka con su memorable Cold Little Heart. Es toda la serie la que irradia buena música. De hecho, es constante la alusión a algunos temazos que suenan a golpe de bluetooth en manos de adolescentes y niños. Es un gran trabajo.

También destacar el papel del maltratador encarnado por el sueco Alexander Skarsgård. Se ha llevado premio e imagino que bien merecido y no solo por su interpretación. A nadie le gustaría ponerse en los zapatos de alguien así.

En la entrega de los premios, los que subían a recoger las figuritas ya anunciaban que sería maravilloso contar con una segunda temporada. Y es que la verdad es que aquello que suele nacer como una miniserie, no suele terminar como tal. Si triunfa y funciona, productores y guionistas se las componen para seguir haciendo funcionar la maquinaria. A nosotros ya nos va bien, pues Little Big Lies se me ha hecho muy corta. Es lo que tiene lo breve, que siempre es dos veces bueno.

 

 

El juego de la luz

ElJuegoDeLaLuzLa novela policíaca y de misterio se dan la mano en El Juego de la Luz, una entrega más de la saga del inspector Armand Gamache y que en 2012 ganó el premio Anthony Award. De la pluma de Louise Penny, han salido varias novelas ganadoras de importantes premios donde la autora canadiense en esta novela, nos muestra todo un despliegue de personajes en un pequeño pueblo cerca de Montreal que presenciará la aparición de una crítica de arte asesinada. La noche anterior Clara Morrow se hacía famosa en la presentación de su obra en una la galería de arte y aunque el vínculo que relaciona a la artista con la mujer asesinada guarda una fuerte relación, el inspector Gamache y su equipo deberán interrogar a todos los asistentes a la galería y a la posterior fiesta.

Louise suele acostumbrarnos a desvelarnos un desenlace inesperado en sus novelas, y en el caso de El Juego de la Luz no hay excepción. Nada es lo que parece y cualquier pista que afronte el inspector Gamache puede llevar al lector por el camino equivocado. Pero en este caso, la verdad es que el final es muy decepcionante y aunque inesperado, Louise opta por el viejo e inexplicable recurso lamentable de que el culpable se auto-inculpe al más puro estilo “Sí, lo hice yo; era una mala puta y debía morir.” Las últimas páginas de un libro muy grueso recogen a todos los personajes en un comedor una noche de lluvia y tormenta. El inspector lanza sus averiguaciones a los comensales como cuchillos hasta que la presión puede con el asesino. Pero sin pruebas ni documentos que certifiquen la autoría de los hechos, todo es papel mojado. De nada sirve una acusación delante de un juez si no aportas pruebas, y el asesino en un mundo real resiste como una fiera hasta que no se vea empujado por los hechos y las pruebas de la fiscalía a ser llevado a prisión. Que reconozca su autoría en una novela como esta, me lleva a pensar en la de tiempo que he perdido leyendo a Louise.

Es cierto que una tercera parte del libro, la que arranca, es muy sugerente, de hecho, el crimen es una excusa para hablar de arte y de pintura; de los entresijos de los galeristas y marchantes, de la magia fascinante de crear pinturas que despierten pasión. Pero también de generar envidia, de la frustración que lleva a la bebida o incluso a matar. De las exposiciones y vernissages, los baches de los artistas y la envidia, que lo corrompe todo.

Un pueblo idílico que no aparece en los mapas, cerca de Montreal, donde algo tan irreal como un bistrot y una librería sobreviven solo con el aporte de la economía de los ciudadanos es también surrealista. Un pueblo con tres pinos donde prácticamente todos sus habitantes son o han sido artistas. Qué broma.

Por otro lado, la autora nos muestra a través de la novela, gran parte de lo que fue su propia vida casi consumida por la bebida. Varios personajes se encuentran en proceso de superación de la bebida asistiendo a Alcoholicos Anónimos y esta superación servirá como hilo conductor para presentar a gran parte de los personajes de la novela. Escrito con regular estilo, el ritmo avanza muy lentamente atravesando capítulos en los que prácticamente no se aportan datos. El segundo tercio de libro se mueve a velocidad de buque de mercancías cruzando el canal de Suez y la última parte, es muy decepcionante en contenido y desenlace.

Que el libro no está tan mal como lo pinto, que se lee y nutre al lector, pero solo sirve para pasar el rato. Un rato, un tiempo al que muchos le prestamos mucha atención y racionamos con cuenta gotas. En definitiva, hay demasiados libros con potencial como para malgastar las horas con “El juego de la luz”. Lo siento Lousie Penny. Además, ¿A qué diablos viene tanta expresión en francés en el libro? Demasiado presuntuoso.

Little Nightmares

LittleNightmares_CarloneCuatro meses después de que Little Nightmares viese la luz, en la Playstation Store nos lo podemos encontrar estos días a un precio irresistible: 12,99 euros. Siete euros más si quieres la edición que incluye los tres episodios incluidos en el DLC completo. Un juego de plataformas que continúa la tendencia de Limbo o Inside y que aporta un punto artístico adicional al igual que hizo Unravel. Calidad indiscutible.

Argumentalmente no se nos explica nada. Pero nada. Arrancamos en la oscuridad encarnando a un personajillo ataviado con un chubasquero amarillo y ya. Por el movimiento de cámara se deduce que despertamos en un barco, pues el movimiento oscilante provoca incluso que los objetos se desplacen de un lado a otro fruto de la inercia que les empuja. Este movimiento en cambio, no interfiere en nuestros andares, creando simplemente una atmósfera incluso más opresora que la que genera la vaga iluminación. Nos abriremos paso entre las estancias del barco mediante un mechero que nos alumbrará lo justo para ver un par de metros a nuestro alrededor y nos sentirnos tan solos como en realidad estamos. Por lo demás, prácticamente se tratará de avanzar hacia la derecha abriendo puertas y resolviendo algunos puzles sencillos.

También deberemos correr para escapar de unos tipos gordos que no parecen saciar su hambre, engullendo y cocinando carne como si no hubiera un mañana. Estos monstruos parecen no sentirse a gusto con nuestra presencia, les molestamos, y en cuanto nos detectan, intentarán atraparnos y acabar con nuestra vida. Gracias a los puntos de control en forma de farolillos, en el juego se avanza sin demasiados problemas y reconozco que a pesar de morir unas cuantas veces, el nivel de dificultad es más bien tibio tirando a fácil. Las puertas se abren con llaves relativamente fáciles de encontrar, y salvo un par de lugares en los que nos quedamos sin saber muy bien cómo avanzar, el resto es muy secuencial y simple.

Si algo destaca en Little Nightmares es obvio que es el artístico. De una ambientación oscura y tétrica al extremo: los detalles de platos, armarios vacíos, suelos húmedos y tubos grasientos es delicioso, y nos envuelven en una densa atmósfera de vapor y olores desagradables -intuyo-. Los movimientos de cámara acercándose en las habitaciones pequeñas y alejándose para recoger una escalera infinita es abrumador. La banda sonora del título es muy pegadiza, casi demasiado, pero el resto de la música que nos acompaña es demasiado discreta. Los efectos sonoros están a la altura de un juego a medio camino entre el misterio y el terror. Muy logrados. No hablaré de los doblajes ni de las voces pues no haylas.

El juego es demasiado corto, aunque es lo habitual en las entregas de este tipo de géneros. Las plataformas están demasiado explotadas, y aunque se hagan pequeños aportes al género, es cierto que siguen sin aportar fuerte. Aún estoy esperando un juego como Inside o Unravel pero que alcance las veinte horas. Un Little Nightmares que supere las doce ya hubiera sido un hito. Aunque cabe decir que los tres episodios adicionales que nos entrega el contenido descargable prometen alargar la historia bastante. El primero ya salió, y el segundo llegará el mes que viene. Se cerrarán las entregas en enero de 2018 cuando el último episodio sea liberado. Por ahora y para no perder pie en esta atmósfera tan especial, prefiero poner un punto y seguido para jugar a los tres episodios juntos cuando ya estén disponibles. Será como jugar a una segunda parte y aunque no se anuncian las duraciones de los capítulos, es fácil pensar que el trío podría entregarnos cuatro o cinco horas todos juntos. Más o menos lo mismo que me ha durado el juego principal.

Volver a Canfranc

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No voy a negar que siento una especial predilección por el Pirineo oscense, por sus pueblos y montañas, y por su belleza paisajística. Y su tranquilidad. Era lógico entonces que Volver a Canfranc me llamase poderosamente la atención por su geolocalización. Por otro lado, soy un entusiasta recopilador de información sobre cualquier asunto relacionado con la Segunda Guerra Mundial, así que tampoco no era de extrañar que la novela de Rosario encajase por ambos motivos en mis gustos. Al final, el argumento casi era lo de menos, pero eso de leer una historia en la que tres personas cualquiera eran capaces de salvar a huidos del ejército nazi atravesando la estación internacional de Canfranc, acabó seduciéndome por completo.

El caso es que una camarera, un aduanero ferroviario y un bandolero en conjunto con varios vecinos de la zona, se encargaban de hacer pasar a espaldas de los soldados alemanes a tantas personas como podían y Jaca_La_Huella_de_una_Cartaque eran perseguidas por las fuerzas del eje por su condición. Y no solo eso, se encargaban de la documentación, de enviar comunicaciones e incluso de buscar familiares desaparecidos de Canfranc hasta Madrid pasando por Zaragoza. Su red de amistades prácticamente era un brazo más de la resistencia aliada en España. Nuestros tres personajes principales aunque se nos entregan de forma muy concreta sin demasiados detalles de su vida y personalidad, tienen una fuerza que no necesita demasiada presentación. No sabemos apenas quiénes fueron, pero sabemos quiénes son ahora y qué les mueve. Y esa es la forma en que la autora nos entrega esta historia, directa y concisa. Al grano.

El libro arranca muy bien sumergiéndonos de pleno la historia para ir presentando un escenario cada vez con más detalles relacionados con las vidas de aquellos que habitaban en la estación de Canfranc y otros pueblos tocados por la magia del río Aragón. Con el avance de las páginas, el libro va perdiendo algo de fuelle para despertar con firmeza en el último tercio con el derrumbamiento del ejército nazi y su retirada de España como país neutral. Es cierto que al ser amante de la novela negra, mis incursiones en otros géneros literarios me condicionan en cuanto a ritmos, intrigas y tramas, pero a pesar de encontrar demasiado empalagosa la relación de Jana -y sus sentimientos- con el contrabandista Esteve y que en alguna parte del libro la recreación de algunas escenas me resulte algo rosa, al cerrar el libro por última vez siento que la novela ha fluido bastante exitosamente.

Diseccionando ya algo más el argumento, identifico tres claras partes: la situación que se vive en la estación internacional y que sirve para presentar a los personajes, la llegada de los problemas con el mandatario Gröber enviado desde Berlín, y el fin de la Segunda Guerra mundial -o casi- y la marcha de los nazis y la vuelta de los héroes a España. Bien estructurado, la obra despierta en el lector una gran curiosidad por localizar inmediaciones como Villanúa o el túnel de Somport en Francia o Pau. La propia estación de Canfranc es visita obligada en esta segunda parte de mis vacaciones de septiembre, y aunque aún tengo vivo el recuerdo de mi visita hace quince años, esta vez mi perspectiva de la visita será mucho más amplia.

También he disfrutado de recordar cómo era la vida antes. Cuando acercarse a Zaragoza a visitar al doctor Mallén no era una cuestión de una hora y poco como ahora en coche -yRosarioRaro_Canfranc cuando terminen las obras de Monrepós será menos-, de la importancia de tener amistades, de los oficios como el del panadero, o el vivir en pueblos donde todos se conocen. Mucho ha cambiado ahora la sociedad y todo lo que nos envuelve que me provoca cierta nostalgia. Como que cualquier tiempo pasado es mejor que el de ahora. Suena a viejo, pero es así como me siento en muchos aspectos que me rodean. El puro hecho de que la estación, otrora lugar de paso y puerta fronteriza sin igual -comparando con Portbou o Irún- esté ahora cerrada ya me provoca desazón. Dicen que está planificada su reapertura para el año 2020, pero consultando varias fuentes, solo veo a tipos reunidos dándose las manos y delante de micrófonos. Lo que necesito ver son andamios, playas de vías nuevas y tramos nuevos ferroviarios a ambos lados de la frontera. Tipos con cascos y maquinaria pesada trabajando. Por ahora, solo hay palabras.

Aunque el final esconde alguna sorpresa, es cierto que me ha resultado demasiado feliz. Quiero decir que quizá es demasiado forzada y heroica la historia de Juste. Y lo del padre de Durandarte. No hace falta crear un drama, ya bastante lo es todo lo que sucedió esos años en Europa y en España, pero de ahí a un final tan redondo creo que se podría haber confeccionado un desenlace más neutro. A pesar de eso, a nadie le amarga un dulce acabar un libro con buen sabor de boca. Algo insólito también es como Rosario nos explica al terminar la novela muchos de los detalles que han servido de base para la autora, como los nombres de alguno de los personajes, o agradecimientos a personas con nombre y apellidos que más allá de su profesión, se han entregado a la causa de la escritora en cuerpo y alma. Personas que han dedicado toda una vida a algo en lo que han creido y han servido de testimonio periodístico de un valor incalculable.

Como siempre hago con los libros, más allá del recuerdo de una historia y de una autora, también recordaré una época de mi vida en la que el libro me acompañó. Esta vez es especial, pues el libro lo comencé justo esas vacaciones en la feria del libro de Jaca, y esos días de vacaciones bajo el sol aragonés que tanto nos calentó ese julio. Pero también recordaré el “creer para ver” y el “Solo nos ha sido dada una vida, pero con ésta podemos salvar muchas otras.” de Volver a Canfranc.

Fiio E17k aka Alpen 2 playing HiRes: Essential tips nobody explained you.

fiio_317k2Since I bought my new Fiio e17k -aka Alpen 2- seems everyday I am more excited. Not only because it is handy and looks great in my hand, it is because every álbum listened with is a new adventure as well. My CD albums are re-discovered with a full richness of sound and a bright trebles with bass as never I have heard. Because I am talking about hear more than listen music beyond 44 khz and 16 bits. I am enjoying HiRes as I never figured.

First of all, I have to admit that my Android Smartphone was not capable to transmit HiRes files to my DAC. Android seems restricted just to CD music quality due to energy savings -Windows OS seems is doing the same but to 96 khz- so unlock HiRes output was the main priority. I say it is annoying at first glance because all quality music files you play will be displayed -and listened- 48 khz of simple rate and 16 bit depth. Also Direct Stream Digital (DSD 64 and 128). My Smartphone -as you can figure- should play music thorugh the DAC so I need an application compatible with this device because the internal speaker is used by default.

So, first question, is Poweramp compatible? Answer: Yes!!! Nice, first goal accomplished. Poweramp Pro is my favorite app to play FLAC and M4A files since a couple of years, and my purpose was to take advantage of my player. But, second question, Is Poweramp able to enhance the Android music quality limit and go beyond CD quality? The answer is NOT. All HiRes audio files played with this app will be limited and HiRes would not sound better than CD. It is not a drama because Alpen 2 has a very good amplification and filters, but this device was not intended for work at half of power.

Said this, I have been reading a big handful of websites and forums and after evaluate “Onkyo” and “Neutron” apps I bet all my hopes in “USB Audio Pro”. It was suposed has its own USB drivers for Android and when it loads, the operating sistem replaced the default Android audio driver by this new. I was worried because my expectatives were high and I was pretty happy with Poweramp -and its interface-, plus it costs almost 7 euros and did not wanted to pay twice for music players. The result was amazing and very very positive. My money and my time was worth.

I read we need to open the application firstly and plug the DAC once the app loads. Just connecting the Alpen 2, a popup says a new DAC device was detected and configured. It was a good premonition it was just happening. My first test was Excided álbum by Depeche Mode in 96 khz and 24 bits -my idea was increasing the quality step by step-, and… the display shows 96 khz and 24 bits!!!! It was not only a question of show the quality in the display, it was a question of audio fidelity enjoyment. And believe me it deserves to jump to HiRes.

Once I recovered from my extasis, I tried 88 khz and 24 bits but the display stills displaying 96 khz. After that, Like a Virgin by Madonna in 192 khz and 24 bits but it was showing the same. And it seems that once the Alpen 2 detects HiRes, it shows the maximum quality available, because remmember that 96 khz and 24 bits is the top allowed, so forget to play 192 khz files using the USB input because it will be reduced to 96. It is not a bad new for me because it was noticed in the device specification page and only 192 is allowed for coaxial input.

A bit disappointed cause the display and how Alpen 2 shows the audio quality I referred to Fiio website trying to look for the answer about this subject and Fiio confirms my theory: USB is only showing two modes 48khz/16bits and 96khz/24bits. No concerns.

I bought Alpen 2 because is a DAC with display, and I paid more comparing other cheaper DAC because it has a very useful on-screen menu for tunning treble, bass, gain, balance and a few extra options, but specially because I wanted to know the audio quality played. Despite of it is not showing the quality accurately, I think it stills worth to pay this extra money -we are talking about 20 euros- and enjoy dragging my thumb and pushing the left wheel menu and the bright display at night. Yes, it sounds romantic, but that is the way I am.

The Evil Within DLCs

JuliKidmanNuevamente estoy de enhorabuena por haberme topado con otro DLC por el que aplaudir. Si The Evil Within marcó tendencia por su calidad, el contenido descargable continúa en la línea del buen hacer de la gente de Tango Gameworks y Bethesda -esta última, todo lo que toca lo convierte en oro-. En mi caso compré todo el contenido en un pack que salió a la venta en la PSN a un precio irresistible de 4,99 euros. Unas ocho horas de juego a un precio de euro/hora insuperable.

El DLC completo consta de tres partes: The Executioner, The Assignment y The Consequence. El primero es una auténtica rareza, en la que encarnaremos al tipo chungo de la caja en la cabeza. Esta vez no seremos los perseguidos, sino los perseguidores, debiendo encarnar al tipo de la maza -y otras armas que iremos recopilando- para poder liberar al espíritu de su hija en un escenario mapeado dentro de una casa. Con cada parte que vayamos superando, puertas de distintas estancias se irán abriendo para que podamos ir adquiriendo habilidades y objetos. Se manejará inventario y habrá mucha sangre, pero sin duda, este DLC es un complemento ideal para desfogarse ante la locura que nos tiene atrapados.

The Assignment y The Consequence son la verdadera joya de este pack o seasson pass, pues en esta ocasión sí que el contenido forma parte del argumento del juego principal. Pero no asustarse, tiene explicación. Durante el transcurso del juego, hay momentos en los que la permanencia de nuestra compañera Juli Kidman es intermitente, ausentándose durante algunas horas para volver a aparecer en algún momento importante en el hilo argumental. Pues bien, ambos DLCs rellenan esas ausencias, corriendo sendas partes paralelamente y cruzándose con la trama principal. Es una auténtica proeza el efecto conseguido cuando encarnamos a Juli: nos encontraremos observando las secuencias animadas del juego principal, como si estuviéramos detrás de un espejo, para en ocasiones interconectar con Castellanos y Joseph y atar algunos cabos de esa historia principal. No sucedería nada si no jugásemos al DLC, de hecho, la historia no se altera por el hecho de jugarlo, pero es cierto que es un complemento exquisito y enriquece aún más el argumento original ya de por sí nutrido. Nunca había visto nada igual. Ambos DLCs están conformados por dos capítulos cada uno, formando entre los cuatro una experiencia de unas seis horas de duración en las que encarnaremos a Juli durante todos los capítulos. Por cierto, me acabo de enterar que el doblaje original de la voz de Juli es interpretado por Jennifer Carpenter, con toda la furia y fuerza que la actriz ya ha demostrado en su papel en la serie Dexter.

A nivel gráfico y artístico, los contenidos descargables no aportan nada nuevo, reutilizando casi por completo los escenarios del juego original; por lo que es buena noticia. Ahora que ya hay fecha para la segunda entrega de The Evil Within y aunque no creo que me lo compre en el momento de su estreno, la espera se va a hacer muy larga. El trece de octubre sabremos qué tal es la acogida, pero ya me huelo algo grande.