La señal

Por la cubierta y la sinopsis, pensaba que afrontaba una lectura policíaca sórdida. De esas de un asesino en serie chunguete que mata chicas haciéndolas pedazos y metiéndolas en maletas para luego tirarlas en un callejón oscuro en mitad de la noche. Al estilo Pierre Lemaitre pero algo más suave. Pero estaba muy equivocado: La Señal es un libro perfectamente clasificable dentro del género fantástico pero con toques policíacos revoloteando y todo muy pero que muy bien hilvanado.

La cuestión es que una familia cansada del estrés de Nueva York, decide irse a un pueblecito costero a una casa donde poder escribir en silencio, disfrutar de espacio y de naturaleza. Los niños irán en bici al cole, la mamá famosa buscará un nuevo trabajo y el papá se encerrará en un cuarto a concebir su nuevo éxito literario buscando inspiración en sus paseos matutinos en la playa. En el pueblo, todo son abrazos y vecinos corteses. Luego, poco a poco, pero que muy poco a poco, se va torciendo la cosa con tintes fantasmales y policías que no encuentran explicación a lo que está sucediendo. Pero no te equivoques, aunque pueda parecer una adaptación de Stranger Things, la novela está escrita exquisitamente y con un ritmo que casi sonroja a la serie de Netflix. No abundaré en los detalles, no suelo hacerlo ultimamente, pero el libro mantiene muy buena forma y no se va de madre con alucinaciones exageradas. Leyéndolo no vas a sentir que te tratan como un niño ni que te toman el pelo, al contrario, Maxime Chattam te adora. Eso si, más de 400 páginas de pura adoración.

Fleabag 2a temporada

Qué lastima que Amazon Video solo nos quiera entregar seis capítulos de la extraordinaria Fleabag en su segunda temporada. Si la primera entrega fue exquisita, me cuesta encontrar un adjetivo mejor para la segunda. Como no encuentro uno, lanzo un puñado: retorcida, sádica, cruel, real, fatal -de fatalidad-, brillante, cruda, sagaz, inglesa, solitaria. Vida. El sustantivo refleja lo mismo que la serie. Y es que en muchos momentos, el espectador encontrará en la vida de la protagonista puntos de unión, de afectividad. Esa soledad desgraciadamente feliz que le acompaña es arrebatadora hasta para mi como hombre. ¿Quién no se puede enamorar de este personaje? La actriz y creado, asegura al recibir el Emmy 2019 a la mejor comedia que las temporadas se han acabado. Que hay dos y ya. Vamos, que dice que no tiene nada más que contar, por lo que Phoebe Waller-Bridge nos ha dejado tiesos.

Harry Bosch 5a temporada

Para bien o para mal, Harry Bosch ya tiene cara. Los lectores de la saga de Michael Connelly ya no tenemos que tirar de imaginación o de las escasas descripciones que el escritor nos regala con cuenta gotas en sus novelas para componernos una imagen de su físico. Harry tiene serie, y en su quinta temporada el guion es tan sensacional como cualquiera de sus libros: denso, enredado, eficaz, puro y brillante. La interpretación de Titus Welliver y Jamie Héctor es de galardón, con unos secundarios a los que se les coge cariño en unos pocos capítulos. El topicazo cansino de “el libro es mejor”, aquí se rompe en pedazos, dando paso a complemento a la lectura de obligada revisión.

Mine

Once again I have repeated the same mistake: trust in book covers. A seductive cover photo, some good recommendations by writters or magazines and a hint of engaging plot is enough so I start reading what is supossed a thriller novel. Try to avoid reading books described like “Page-turning”, “Thrilling” or “Sinister”. Is vaguely impossible to resist the temptation. But just starting to read you can realize that it is about somehting pretty different. But despite of that, you still try, you still give a chance and finally you find that have read more than the 30% of the book. Tha magical figure from I decide to give up or keed reading. And that milestone was more difficult to me than others, because “Mine” is not bad, but not as good as I expecter either. So I decided to continue till the end and close the novel of J.L. Butler with a little dissapointing taste. The number of pages are too much to suit the simply plot and it is basically bored. Some plot turns are too easy to predict and others too weird trying to put some pieces not needed but trying to mislead and confuse the reader. But this effect is a clear lack of ideas giving a leak of sense.

In oppositive side and truth be told, the book emanates some good vibes and tics that seems interesting for me, as luxury lives, barristers, someone missing and probably dead, sex and London. But I still thinking that it is not worth the more than 400 pages.

Homecoming

Sin duda volver a ver renacer a Julia Roberts, aunque sea en la pequeña pantalla, entrañaba un aliciente extra a la serie. Que Homecoming lo estrene Amazon resultaba una interesante apuesta más que la compañía de las cajas marrones está depositando sobre sus clientes para empujar su plataforma de video. Que ya sabemos que su apuesta es fuerte desde hace tiempo, y uno incluso podría prescindir de Netflix o HBO como plataformas a poco que pueda resistirse. Pero es que Homecoming tiene ese punto rarete que tanto me atrae y que parece imantarme irremediablemente: gusto por la estética, de contar las cosas por partes y gustar de una banda sonora inquitante. En cierta manera los guiños DavidLyncherianos están presententes y son percibidos subliminalmente con gran frecuencia, pero atrevido que soy, mejorando incluso el producto final. Porque aquí, todo cuadra.

Dicen que las series de muchas temporadas y muchos capítulos han muerto. Que lo que se lleva ahora es una sola temporada y de entre seis y diez capítulo de a hora por cada. Y Homecoming desde luego se ciñe al dedillo. Mejorando la longitud de una película donde muchas veces incluso tres horas no dan lugar a explicar todo o a familiarizarse con los personajes, las cinco o seis temporadas con veinte capítulos te hipotenca medio año incluso si te pones en serio. Así que esta nueva fórmula, pues me encaja. Si además, te encuentras con un hilo argumental bien definido, una actuación sublime -hablo de la Roberts- y una filmación que prácticamente es un experimento audiovisual, pues prácticamente tocas el cielo. Muy muy recomendable.

Stranger Things tercera temporada

A ratos no sé si estoy viendo una película para niños, a ratos de frikies, a ratos de cine fantástico del bueno. Todo envuelto con un olor dulce, pop y colorido ochentero que nos tiene a todos encandilados. La tercera temporada de Stranger Things es si cabe igual o mejor que la primera, dejando a la segunda, que era buena, en el peor puesto. Comparativamente hablando, claro. Ahora, los protagonistas han crecido, levantan un par de palmos del suelo desde que rodaron los primeros capítulos hará tres años, pero no han perdido ni un ápice de personalidad. Carecen ahora de algo de inocencia, lógico por un lado, para convertirse en aventureros atrevidos que tutean a los azotamentes y los demogorgons. Esta tercera es más trepidante, más ochentera, más completa y más alucinante. El guión continúa rozando la perfección con un ritmo que va de menos a más hasta hacerte saltar de la silla en sus dos últimos capítulos. Solo ocho, qué rabia. Todo queda abierto y preparado para una cuarta temporada y seguro que Netflix ya la estará masticando.

El invierno de Frankie Machine

A Don Winslow lo tenía clasificado como un autor especializado dentro del género negro, como un escritor muy implicado con la mafia por sus escritos relacionados con el cártel. Muy muy vinculado a la usura, la corrupción y los ajustes de cuentas. Lo que no sabía era que se le daba tan bien escribir, que dominaba el lenguaje y los sentimientos a semejante nivel y que podría incluso -y ojo que me va a doler decirlo- llevar a tutear a Michael Connelly cuando se pone duro. Con El invierno de Frankie Machine, Don me ha abierto una puerta a un mundo que no me inspiraba afección pero que destapa ahora un enorme interés, especialmente consultando su exitosa trayectoria y dedicación.

Frank es un tipo que lleva una vida tranquila y ordenada, si tener exmujer, novia, hija y un negocio de pescado en la costa de San Diego fuera poca cosa a sus 62 años. Su pasado como mafioso donde se granjeó la fama de tipo implacable queda muy lejos cuando surfea por las mañanas al amanecer. Ahora muele y tuesta sus propios granos de café y le gusta escuchar a Giacomo Puccini al despertar. Pero la Bohème queda interrumpida cuando alguien le pide un favor que le lleva sentirse en la cuerda floja constantemente desde casi la página primera. La extorsión a políticos, las deudas pendientes entre usureros, mafiosos del juego, proxenetas y demás purria con la que trató en su pasado, ahora quiere rendirle cuentas.

El ritmo de la novela es algo irregular moviéndose entre lo lento y lo más lento en algunos puntos, y lo ligero y potente en otros para desbocarse al final casi como una exhalación. La lentitud aquí es bien entendida, dando a la novela un caminar pesado y sedoso con una escritura densa describiendo los entresijos de las personalidades de unos y otros con un detalle mimado. Lecciones de vida hay un buen puñado entre conversaciones de mafiosos y honestos y son también precisamente esas píldoras de sabiduría las que hacen grande a Don. Y esto que digo no es poca cosa.

The Last: novel

Pouring in a pot Walking Dead series with Ten little niggers novel and shaking tough, you will obtain a very interesting result: The Last. This novel comes trying to add some extra ingredients such a living isolate, the end of the world due to nuclear bombs and a crime unresolved. It is an step forward putting humans in an oppresive ambient and reaching their limits but no doubt Hanna Jameson knows how to catch our eye using a direct writting style and a very deep introspective characters.

The book was read fast and no very important lacks of pace, maybe unnecesary repeated information about all murder clues or neededless details abput plast lifes of some of the players but truth be told, this is the book of the summer. Sure.

Dead to me

¿He leído Christina Applegate? No, debe se otra cosa, algo que se parece. Alguna actriz con nombre parecido, o quizá si el apellido lo leí bien, la hija o la nieta incluso. Lo reviso nuevamente; diablos, pero si es ella: la boca con el labio superior afilado, los ojos de tigresa, y ese cuerpo. Ese cuerpo que lucía adolescente en Matrimonio con hijos ahora ya es un Gran Reserva, pero es ella.. ¿A ver de qué va la serie? Va de maridos muertos, de dinero, extravagancias, engaños y un montón de cosas más con las que disfruto un montón. Todo aderezado con una pizca de calor en la costa oeste americana para crear un entorno más que ideal para mis gustos terrenales. Aún no he mencionado el nombre de la serie: Dead to me. Perdón.

A Christina Applegate, en la serie Jen, le han atropellado y matado a su marido. Quien lo hiciese, cobarde, huyó de la escena sin prestar auxilio. Entonces en un grupo de ayuda para la pérdida de seres queridos -y otras cosas-, conoce a Judy, un chica especial que le ofrece su ayuda con el fin de superar entre ambas el dolor que padecen. Al parecer Judy también ha perdido a su marido. Y es a partir de ahí, que nada es lo que parece y todo se diluye. La relación que desarrollan las dos es pura dinamita, en la que a pesar de que no hay relación amorosa -sorpresa, no son lesbianas-, la química y el aura que les envuelve es escandalosamente atractivo.

Por su ritmo, por su estilo, por la elocuencia de algunos de sus giros, Dead to me es una serie que con sus pocos diez capítulos atrapa diabolicamente dejándote con un sabor dulce al final de cada entrega. Y como queremos más, Netflix ya ha anunciado que la segunda temporada caerá sí o sí. Ya cuentos los días.

Los lobos de Praga

Que ya he explicado en varias ocasiones que a mi lo de la Edad Media no me va. Que prefiero escritos contemporáneos que cuenten historias de ahora. Actuales. Pero de vez en cuando, llevado por un argumento insólito, una ubicación que me despierta interés o algo tan insignificante como un buen título, voy y pruebo. Y “Los lobos de Praga” creo que tenía un poco de las tres cosas, por eso me atreví a empezarlo. Lo que sucede es que si lo empiezas, lo terminas prácticamente del tirón.

Esto va de un alquimista tocado por una barita mágica de la suerte allá por los 1600s en Praga. En la época de Rodolfo el emperador, cae en gracia a unos y otros, y es encumbrado sin mucha explicación a un puesto de cierto poder. Temiendo siempre su caida estrepitosa, nuestro protagonista cautelarmente se ve envuelto bajo las faldas de una y otra sin quererlo hasta verse apurado. Se le contrata para investigar unos crímenes y acaba descubriendo cosas que nunca imaginó.

Benjamin Black -su seudónimo para estas lides novelescas-, escribe con un gusto exquisito. Puro, elaborado y elocuente. También es propenso a andarse por las ramas y abusar algo de repeticiones argumentales, pero se le permite pues el ritmo que impone su pluma es colosal. Hasta el punto de verse sumergido en las entrañas de la ciudad paseando por sus calles en la oscuridad de la noche y perseguido por muchos miedos.